Por DailyNK
Traducido por Josue de Juan
Fuente https://www.dailynk.com/english/the-sacrifices-of-north-koreas-fishermen-what-drives-them-out-to-sea/ 

002Tabla tituladaIdentificación de embarcaciones de madera presuntamente de origen norcoreano“. Parte inferior (de izquierda a derecha): “Buques vacíos encontrados en la costa japonesa“, “Cuerpos encontrados en la costa japonesa“, proporcionado por la Guardia Costera japonesa y “Sobrevivientes encontrados en la costa japonesa”. Datos: DailyNK 

Según la Guardia Costera Japonesa, un total de 104 ‘barcos fantasmas’ norcoreanos aparecieron varados en las costas japonesas en 2017, el número más alto desde que comenzaron los registros en 2013. Además, en 2017, se encontraron los cuerpos de 35 pescadores en los barcos o en las cercanías, también el número más alto registrado. 

La tendencia ha continuado en 2018. Para mayo de este año, 42 presuntos barcos pesqueros norcoreanos habían arribado a las costas japonesas, así como un total de nueve cuerpos. La prefectura de Ishikawa, en la costa central del oeste de Japón, ha divisado a los barcos y cuerpos más destrozados. 

Shikata Takahumi, quien investiga temas marítimos para la Academia Marítima de Ishikawa, ha estado investigando por qué esta región en particular ha estado recibiendo la mayor cantidad de tantos restos de barcos de pesca. “En los últimos años, las corrientes no han cambiado, por lo que culpar al mayor número de naufragios en el mar sería inverosímil”, afirmó, descartando las teorías de que podría ser una anomalía natural que haya provocado el fenómeno reciente. 

A falta de una explicación científica, nuestro equipo de informes se dirigió a los que mejor conocen la industria, los pescadores de Ishikawa, que han visto un aumento de barcos norcoreanos en las fértiles caladeros de Yamatotai, ubicadas en la Zona Económica Exclusiva de Japón (ZEE). 

El tema de los presuntos barcos y cuerpos norcoreanos que varan en la costa ahora ha llegado a primera plana de los gobiernos locales. Normalmente, cuando los barcos son arrastrados a la orilla, son llevados por agencias de pesca o la autoridad portuaria a nivel prefectural o local. Si se encuentran cuerpos, entonces la policía o la Guardia Costera deben realizar la autopsia y la investigación formal. Al concluir la investigación, las autoridades locales son responsables de realizar los ritos de entierro. 

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A medida que aumenta el número de barcos y cuerpos que llegan a tierra a través de la costa oeste de Japón, los gobiernos locales han comenzado a sentir presiones. En diciembre pasado, algunos líderes provinciales hicieron solicitudes formales al gobierno central para obtener apoyo económico y político. En Yamagata, una ciudad en la parte norte de la prefectura de Hanshu, Omori Doru, el líder de la sección del Departamento de Gestión de Crisis del Ministerio de Energía y Medio Ambiente, se reunió con el equipo de informes del DailyNK en mayo pasado. 

Según Omori, “la gente aquí se unió para solicitar el apoyo del gobierno y recibió asistencia”. Aunque cada prefectura está enfrentando el problema de manera ligeramente diferente, el Sr. Omori dijo que en el caso de Yamagata, el 85-95% del apoyo proviene del gobierno central. 

Los primeros restos fueron descubiertos en Yamagata el pasado 21 de noviembre. Al mes siguiente, el número había aumentado a cuatro. Si bien el área había visto fragmentos de restos antes, el descubrimiento del año pasado fue la primera vez que los locales encontraron un bote completo. Los lugareños también descubrieron los cuerpos de once presuntos pescadores norcoreanos. 

En respuesta a la repentina afluencia de “barcos fantasmas” que llegaron a Yamagata el año pasado, el gobierno local publicó un manual. “No estábamos preparados para la cantidad de botes que llegaron a tierra, así que decidimos tomar medidas”, dijo el Sr. Omori. 

“Al principio, no teníamos idea de cómo manejar la situación”. 

El primer manual se completó en diciembre del año pasado y se actualizó en abril. El “Manual de eliminación de naufragios de Shonai” incluye procedimientos para un acercamiento, inspección y supervisión adecuados de los restos depositados en tierra. Además, se espera que el gobierno incremente las patrullas para acabar con los pescadores ilegales en Yamatotai. 

En el caso de los sobrevivientes que llegan a tierra, existe un procedimiento para coordinar con las autoridades superiores. Antes de realizar los rituales de entierro, las autoridades intentan identificar los restos para enviarlos a casa, pero según un portavoz de la Guardia Costera japonesa, no ha habido un solo caso de un cuerpo sospechoso de un pescador norcoreano que haya sido identificado con éxito. 

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Según el Ministerio de Asuntos Marítimos, los gobiernos locales tienen un procedimiento para identificar los cuerpos y devolverlos a Corea del Norte a través de la Cruz Roja. Aunque la mayoría de los cuerpos tienen una insignia de Kim Il Sung en sus camisas, las autoridades japonesas dicen que esto no es suficiente para una identificación formal como norcoreanos. Se requiere una prueba de ADN y debe involucrar a las familias de las víctimas, pero esto ha resultado imposible hasta la fecha. Debido a la naturaleza no autorizada de la actividad y la falta de cooperación del gobierno de Corea del Norte, el gobierno japonés no ha identificado ni devuelto ninguno de los cuerpos. 

Los gobiernos locales, después de realizar tareas de investigación oficiales, han estado entregando los cuerpos a los templos budistas locales. Esto se ha convertido en una práctica común para cuerpos no identificados en el área, explicó Gojima Ryosen, un monje en el templo de Dosenji. El equipo informador visitó el templo en la ciudad de Oga en la Prefectura de Akita. En el santuario había una urna con los restos de varios cuerpos no identificados, presumiblemente pescadores norcoreanos. El templo mantiene un espacio designado en el altar para esta urna. 

Cuando el espacio en el altar está lleno, los monjes los llevan a un cementerio para otros que han fallecido sin familia, ubicados en la base de la montaña detrás del templo. Esto incluye los restos de diez presuntos norcoreanos, cuyas urnas están adornadas con cintas blancas. 

Por encima del altar, Gojima miró en silencio las urnas y dijo: “La muerte en sí misma es una pérdida, pero no poder regresar a casa, ni al país ni a la familia es una tragedia. Es posible que nuestro templo no pueda proporcionar un funeral adecuado, sin embargo, tratamos de enviar sus almas al mas allá con el mayor cuidado y devoción posible”.