Por  Jo Hyon, PhD, Universidad Kyungnam
Traducido por Josue de Juan
Fuente https://www.dailynk.com/english/fintech-success-in-north-korea-first-requires-trust/

El régimen de Corea del Norte parece estar explorando la posibilidad de introducir servicios financieros de estilo fintech a su población. 

“Fintech” es un acrónimo de “finanzas” y “tecnología” y puede describir tanto un servicio como una empresa que presta el servicio. 

Aunque la industria está creciendo rápidamente en todo el mundo, Corea del Norte no cuenta con servicios de fintech apreciables, que tengan un sector financiero poco desarrollado. 

Las condiciones necesarias para que prosperen los servicios de Fintech actualmente no existen. Recientemente, ha sido posible realizar transacciones financieras, aunque exclusivamente con el sistema financiero nacional a través del Banco Central. 

Dicho esto, los cambios en Corea del Norte pueden ocurrir sorprendentemente rápido. Hace solo unos años, menos del 50% de la población usaba un teléfono fijo. Luego, en 2008, la firma egipcia de telecomunicaciones “Orascom” comenzó una empresa conjunta con el gobierno de Corea del Norte, y de repente la cantidad de usuarios de teléfonos móviles se disparó. 

Según fuentes de DailyNK, las autoridades de Corea del Norte ordenaron al Banco Central introducir servicios financieros electrónicos el año pasado. Sin embargo, para que dichos esfuerzos tengan éxito, se requieren datos sólidos, algo que evidentemente el gobierno no tuvo en cuenta. 

Esto creó una situación precaria para el Banco Central, que hasta ese momento había tenido la tarea de bloquear las transacciones individuales. Sin embargo, después de un cambio repentino en el enfoque del gobierno, el Banco Central comenzó a preparar medidas alternativas. 

También se informó recientemente que el editor de la Enciclopedia Científica de Corea del Norte publicó un artículo en la segunda edición de la revista “Economic Research” de este año titulada “Explorando la cuestión del aumento del uso de servicios financieros ciudadanos utilizando redes de comunicación móvil”. 

El artículo discutió los intentos actuales de Corea del Norte para introducir tecnología de la información moderna en los campos de distribución de divisas y pagos electrónicos. Según el informe, Kim Jong Un, haciendo hincapié en la necesidad de un aumento de la circulación monetaria mediante dispositivos móviles, afirmó: “Debemos elevar el nivel de nuestra información financiera y garantizar que las transacciones financieras sean rápidas, precisas, transparentes y convenientes”. 

El aumento en el uso de teléfonos inteligentes y redes de comunicación móvil en Corea del Norte será un desarrollo clave. El informe subraya los esfuerzos de Pyongyang para desarrollar la tecnología de la información en paralelo con otros avances sociales, financieros y relacionados con la moneda. 

Corea del Norte está haciendo preparativos para usar la red móvil como un medio para activar los servicios financieros, realizar la modernización de los servicios financieros y garantizar la velocidad, seguridad, estabilidad, conveniencia y transparencia de las transacciones financieras. 

El primer requisito es que los ciudadanos de Corea del Norte deben tener la capacidad de acceder a sus cuentas bancarias en sus dispositivos móviles, así como realizar compras en las instituciones participantes (grandes almacenes, estacionamientos, estaciones de servicio, etc.). 

Sin embargo, fintech y otros servicios financieros no estarán disponibles rápidamente. Para crear las condiciones necesarias para que fintech prospere, las autoridades deben tomar los pasos necesarios para apoyar las redes de comunicaciones móviles en el despliegue de estos servicios financieros. 

El gobierno debe explorar formas de facilitar las transacciones financieras utilizando dispositivos móviles, expandir las redes y conectar las instituciones financieras con los servicios al consumidor. 

Las instituciones de comunicación móvil deben construir las estructuras necesarias para que los teléfonos celulares ofrezcan servicios que incluyen compras, transacciones móviles, mensajes y acceso a información financiera personal. Esto también incluye la instalación del equipo de transmisión necesario para que las redes domésticas respalden ampliamente la actividad financiera y del consumidor. 

Las instituciones financieras deben desarrollar programas que permitan a los ciudadanos depositar dinero en sus cuentas de forma digital, así como garantizar transacciones al realizar una compra de manera electrónica. 

Las tiendas e instituciones financieras participantes deberían instalar programas modernos que ofrezcan servicios con capacidad RFID y NFC, para garantizar que los pagos electrónicos se ejecuten de manera rápida y precisa. 

En segundo lugar, el gobierno debe emitir su propia garantía de que el sistema financiero será seguro y confiable. 

Los servicios financieros para el público a través de dispositivos de comunicación móvil se encuentran en el núcleo del sistema de comercio electrónico. Además, la seguridad y la transparencia de los pagos, así como la seguridad del sistema, forman la base de los servicios financieros modernos y son necesarios para expandir la industria del comercio electrónico. 

Otro problema importante a tratar es la falta de confianza. El gobernante Partido de los Trabajadores siempre ha buscado construir una nación fuerte y próspera, pero ha fallado miserablemente. Un ejemplo prominente es la desastrosa reforma monetaria en 2009, que se llevó a cabo de manera imprudente y resultó en una gran pérdida de confianza hacia el partido y el gobierno. 

El pueblo de Corea del Norte ha estado defendiéndose por sí mismo desde la aparición de los mercados hace casi 30 años. Los residentes ya no son engañados por la propaganda del gobierno de que su futuro está garantizado por el Partido de los Trabajadores, se han vuelto completamente escépticos a sus políticas. 

Si el liderazgo de Corea del Norte quiere ganarse la confianza de sus ciudadanos, entonces debe traer cambios a su estructura social, el mercado, el lugar de trabajo y el bienestar económico general. Este es el único camino hacia una sociedad reformada y abierta que puede eventualmente convertirse en una nación en desarrollo.