Por Jieun Kim
Traducido por Josue de Juan
Fuente https://www.rfa.org/english/news/korea/north-koreans-head-to-the-hills-07032018152139.html

[Imagen superior:Trabajadores norcoreanos viajando en la parte trasera de un camión en Pyongyang en una foto de archivo. AFP]

Un número creciente de norcoreanos de urbes pobres están abandonando sus hogares y mudándose a montañas remotas para evitar las movilizaciones masivas forzosas y las contribuciones obligatorias al régimen del líder Kim Jong Un, dijeron fuentes dentro del país.

“Cada vez hay más personas que abandonaron sus hogares recientemente y viven en lo profundo de las montañas”, dijo a la RFA una fuente de la provincia de Chagang, que limita con China al norte.

“Son personas pobres que no tienen dinero para comenzar un negocio y que no pueden mantenerse económicamente”, dijo la fuente que pidió el anonimato. “Están huyendo de la injerencia de las autoridades [en sus vidas], las movilizaciones forzadas y las contribuciones requeridas [al estado]”.

Las autoridades de Corea del Norte, que rutinariamente monitorean los movimientos y acciones del pueblo en general para asegurar su lealtad al régimen, frecuentemente movilizan a los residentes para proporcionar mano de obra para proyectos públicos como la construcción de edificios o monumentos en honor a los líderes del país.

Las autoridades también han llevado a cabo movilizaciones masivas para las próximas reuniones importantes, como el Congreso anual del Partido de los Trabajadores, donde los ciudadanos de todo el país deben realizar trabajos forzados mediante la construcción de nuevas estructuras, la restauración de edificios existentes en la capital Pyongyang y la producción de bienes adicionales y cultivos para cubrir el costo del evento.

A muchos les molesta las movilizaciones masivas debido al trabajo no remunerado y los bienes con los que deben contribuir en un espectáculo de entusiasmo y apoyo para el régimen, y creen que algunos de los proyectos a los que contribuyen son irrelevantes para sus propias vidas y bienestar.

Las razones por las que algunos norcoreanos abandonan voluntariamente los lugares donde están registrados como residentes son diferentes a las que provocaron migraciones desde ciudades hace más de 20 años, cuando las personas se dirigieron a las montañas para escapar del hambre durante la Gran Hambruna del país (1994-1998), que mató a 3 millones de personas, dijo la fuente.

“Las montañas de la provincia de Chagang son profundas y empinadas, por lo que es fácil que la gente se esconda y viva allí”, dijo, y agregó que el terreno dificulta que los agentes de seguridad puedan encontrarles.

Las personas que se esconden en las profundas montañas de Chagang provienen de todo el país”, dijo la fuente. “Los hermanos o las familias viven juntos en refugios con techo de paja y se ganan la vida vendiendo verduras, hierbas medicinales y setas”.

Solo cuando las autoridades descubren que las personas que están registradas en una dirección específica no viven allí envían agentes de seguridad locales para que las busquen, dijo.

“A los que son atrapados se les pide que registren su lugar de residencia y se unan a una unidad local de personas para que puedan ser monitoreados, aunque hacen todo lo posible para evitar el registro”, dijo la fuente.

Aislados de la civilización

Una fuente de la provincia de Hamgyong del Norte, cerca de la frontera con China, dijo a RFA que los agentes de seguridad locales han estado tomando medidas contra los residentes que viven en áreas a lo largo de las montañas que discurren entre los condados de Onsong y Kyongwon.

Las personas abandonaron sus hogares debido a las dificultades en sus vidas cotidianas, y se negaron a registrar sus lugares de residencia ante las autoridades, dijo la fuente, que no quiso ser identificada.

Las personas que viven en las profundas montañas incluyen bebés, estudiantes, parejas jóvenes y personas mayores con problemas graves de espalda, dijo.

“A pesar de que no tienen suficiente comida y están aislados de la civilización, están libres de movilizaciones y la carga de las contribuciones [obligatorias]”, dijo. “Viven sin supervisión ni interferencia de las autoridades, por lo que no disminuirá el número de personas que abandonan sus hogares y se van a vivir a las montañas”, dijo la fuente.

Si las autoridades dejaran en paz a quienes se retiran a las montañas, más personas intentarían hacer lo mismo, dijo.

Los norcoreanos que viven en las montañas pueden cultivar sus propias hierbas medicinales y conservar todas las plantaciones para ellos mismos, dijo.

“No tienen que compartirlos con las autoridades, por lo que la gente sigue tratando de vivir en las montañas, a pesar de que las condiciones no son óptimas”, dijo la fuente.

Reportado por Jieun Kim para el Servicio Coreano de RFA. Traducido por Leejin Jun. Escrito en inglés por Roseanne Gerin.