Extracto de El Gulag Oculto Segunda Edición
Traducido por Josue de Juan

El ex prisionero #12, un nativo de 43 años de edad de Chongjin, provincia de Hamgyong del Norte, era camionero cuando participó en una pelea a puñetazos en 1991. Un día después del altercado, la otra persona involucrada murió a causa de las heridas sufridas durante la pelea. Como resultado, el ex prisionero #12 fue juzgado, condenado y sentenciado de seis a diez años de prisión en un ro-dong-kyo-hwa-so (prisión de trabajo) ubicado en una zona montañosa, aproximadamente a 40 kilómetros de Hoeryong en la provincia de Hamgyong del Norte. Los presos extraían cobre, tala, fabricación de muebles y trabajos agrícolas. Debido a su ocupación anterior, el ex prisionero #12 fue nombrado conductor de camiones y mecanico. Fue el trabajo en la prisión que le proporcionó una movilidad mucho mayor dentro del campo de prisioneros que la permitida a la mayoría de los otros presos.

El ex prisionero #12 no protestó por su juicio o condena. Si bien no había tenido la intención de herir de muerte al hombre con el que se había peleado, admitió que había cometido un delito por el cual debería ser castigado. Estuvo encarcelado durante cuatro años, de 1991 a 1995. Según su testimonio, en 1993 tantos reclusos murieron de malnutrición y enfermedades relacionadas que los funcionarios de prisiones permitieron que los presos gravemente enfermos regresaran a sus hogares en 1994 y 1995, para reducir el número de muertos de presos en detención. El peso del ex prisionero #12 disminuyó de 80 kilogramos en 1991 a 35 kilogramos en 1995. Admite que, conociendo la política de liberación por enfermedad no participó en la búsqueda frenética de cualquier cosa comestible que caracterizaba la mayoría de las experiencias de los presos.

Luego de regresar a su hogar durante dos meses para recuperar su fuerza, huyó a China, donde vivió entre coreanos y chinos en Harbin durante cinco años, antes de viajar a Corea del Sur por una peligrosa ruta marítima en el año 2000.

Hoeryong Kyo-hwa-so, provincia de Hamgyong del Norte

Hoeryong kyo-hwa-so se encuentra en una zona montañosa de la provincia de Hamgyong Norte y está asociada con la ciudad de Hoeryong, a pesar de que está a unos 40 kilómetros de distancia. El ex prisionero #12 usó el término ro-dong kyo-hwa-so cuando describió la prisión porque a los aproximadamente 1500 prisioneros allí se les exigió que hicieran trabajos forzados: principalmente la extracción de cobre, pero también la tala y la fabricación de muebles. Según los informes, los convictos trabajaban desde las cinco de la mañana hasta las cinco de la tarde, extrayendo no solo cobre pero sufrían muchos accidentes para conseguirlo. Todos los días, después del trabajo, había una sesión de autocrítica, que el ex prisionero #12 describió como extremadamente mezquina, y en la cual los prisioneros siempre tuvieron que encontrar algún error para confesar.

La mayoría de los presos en el campo eran delincuentes condenados a penas de uno a quince años, aunque en 1992 llegaron varios “presos políticos”. Unos sesenta prisioneros compartieron un dormitorio para dormir. El campo de prisioneros también tenía “celdas de castigo” de 1.5 metros por 1.5 metros, donde los prisioneros escasamente vestidos les daban en solo un cuarto de las raciones de alimentos por una semana o más. El confinamiento en las pequeñas celdas de castigo fue extremadamente doloroso.

Los prisioneros también fueron organizados y obligados a golpear a otros prisioneros que cometieron infracciones. Lo más destacado de la vida en el campo de prisioneros fue la rara ocasión en que se sacaba a los presos fuera de las paredes de la prisión para hacer caminatas de ejercicio, y en ese momento podían comer plantas y pasto. La característica más destacada de Hoeryong kyohwa-so fue su tasa de mortalidad. Las raciones de alimentos por debajo del nivel de subsistencia junto con las duras condiciones de vida y el trabajo forzoso dieron lugar entre 1991 y 1995 a la muerte de un cuarto a un tercio de los reclusos. Tantos presos murieron en 1993 que a prisioneros casi muertos se les permitió salir hacia sus hogares en 1994 y principios de 1995 para reducir el número de muertes durante su detención. Otros fueron liberados en 1995 como parte de una amnistía en honor del cumpleaños de Kim Jong-il.