El autor de este artículo tiene un doctorado de la Universidad de Kyungnam y es originario de Corea del Norte.

Por Jo Hyon
Traducido por Josue de Juan
Fuente  http://www.dailynk.com/english/north-koreans-forcibly-mobilized-for-dangerous-state-construction-projects/

[Imagen superior: Norcoreanos movilizados trabajando en un proyecto de construcción de ferrocarriles que conecta Wiyon y el condado de Samjiyon en la provincia de Ryanggang. Imagen tomada en julio de 2017. Imagen:Daily NK]

La mayoría de los empleados en compañías estatales a mediados de la década de 1990 eran solo trabajadores de nombre; estaban técnicamente desempleados porque el estado no les proporcionaba raciones o salarios. El mercado laboral no existía en Corea del Norte cuando el país tenía una economía planificada que funcionaba. A los residentes simplemente se les exigía que trabajaran casi toda su vida en el trabajo que les había asignado el Estado. El mercado laboral emergente del país ha vuelto obsoleto este antiguo sistema, pero aún quedan algunas empresas estatales que mantienen a sus empleados de por vida.

Un salario mensual en una empresa estatal ni siquiera permitiría que un empleado compre un kilogramo de arroz y las escasas raciones de maíz y patatas que el estado proporcionaba no era suficiente para sobrevivir. La “Ardua Marcha” de mediados de la década de 1990 hasta principios de la década de 2000 causó una gran recesión económica y hambruna.

El sistema de empleo del gobierno de Corea del Norte ha desaparecido más o menos, y en su lugar ha aumentado un ecosistema laboral informal pero activo. Estos mercados laborales se han convertido en la base de la economía del país.

El país, sin embargo, todavía enfrenta numerosos desafíos económicos, incluyendo cómo aumentar la calidad de su fuerza de trabajo, si los trabajadores tienen las habilidades que requiere el mercado laboral, y cómo lidiar con el aumento masivo de su población anciana.

Los observadores de Corea del Norte a menudo se sorprenden de la medida en que el trabajo manual aún mantiene una presencia masiva en el país. También se sorprenden de que el estado de Corea del Norte exprese su firme apoyo a todo este trabajo manual.

El estado de Corea del Norte depende del trabajo manual para construir ferrocarriles, casas, carreteras, plantas de energía e incluso cavar túneles. En las minas de Corea del Norte, se sabe que los trabajadores masculinos y femeninos llevan sacos de 20-30 kilogramos de mineral sobre sus hombros.

Las fuentes de DailyNK en la provincia de Hamgyong del Sur informan que los trabajadores movilizados a la fuerza a trabajos físicos agotadores en un sitio de construcción de plantas de energía en Tanchon, provincia de Hamgyong del Sur, sobreviven con patatas hervidas. Los residentes del área están casi en el punto de morir de hambre.

La construcción de la planta de energía es importante para el Estado, por lo que las autoridades proporcionan maíz y patatas. Sin embargo, estas provisiones están lejos de ser suficientes para llenar el estómago de los trabajadores manuales. Además, los trabajadores crónicamente hambrientos están expuestos a una serie de peligros y hay incidentes continuos que causan lesiones e incluso muertes.

Las autoridades de Corea del Norte emplean a los residentes como mano de obra barata y hacen poco esfuerzo para mecanizar cualquier cosa que se pueda hacer manualmente. El Estado describe el trabajo manual como una obligación que los ciudadanos patriotas y leales deben asumir para el Estado.

El Estado de Corea del Norte debe legalizar el mercado laboral informal y permitir que crezca para que forme una base sólida para el desarrollo económico en el país.

El mercado laboral requiere habilidades y educación particulares para los trabajadores y puede proporcionar buenos salarios para los candidatos calificados. Se alentaría a los trabajadores de Corea del Norte a que aprendan nuevas habilidades y sigan una educación superior. Las empresas se beneficiarían al tener una fuerza de trabajo mejor preparada y altamente capacitada.

Un mercado laboral libre alejaría a Corea del Norte de su economía manual, poco calificada y centrada en el trabajo, a una que cultive trabajadores calificados y capacitados, a la vez que proporcione mejores condiciones de vida para sus trabajadores.

Recientemente, Corea del Norte hizo hincapié en la “educación científica” como una forma de crear un nuevo crecimiento económico en la 3ra Sesión Plenaria de 7 del Partido de los Trabajadores de Corea. Sin embargo, primero es necesario crear un mercado laboral libre que cultive el talento que el mercado requiere, en lugar de simplemente obligar a los trabajadores a satisfacer las necesidades del país.