Extracto de El Gulag Oculto Segunda Edición
Traducido por Josue de Juan

Kang Chol-hwan nació en Pyongyang en 1968. Su abuelo coreano-japonés, que hizo una fortuna en salones de pachinko japoneses (casinos de pinball/tragaperras), y su abuela coreano-japonesa, una fiel defensora del Partio del Trabajo de Corea de Kim Il-sung. Había emigrado voluntariamente a Pyongyang para contribuir a la construcción del socialismo en Corea del Norte. Gradualmente le incautaron las cuentas bancarias, los automóviles y los muebles que la familia había llevado consigo a Corea del Norte.

Un día, el abuelo de Kang simplemente desapareció sin una palabra o rastro. Varias semanas más tarde, los agentes llegaron a la casa del padre de Kang, anunciaron que el abuelo había cometido un acto de alta traición (no especificado) y se llevaron a toda la familia -excepto a la madre de Kang- a Kwan-li-so No. 15 en Yodok. La madre, proveniente de una familia política de alto nivel, tuvo que divorciarse del padre de Kang en ese momento. Inicialmente, la familia no tenía idea dónde estaban. El letrero sobre la puerta de entrada solo decía “Patrulla Fronteriza del Pueblo Coreano, Unidad 2915”. Posteriormente, se enteraron que estaban en una “aldea” vigilada rodeada de alambre de púas y reservada a las familias de coreanos de origen japonés que voluntariamente habían sido repatriado a a Corea del Norte. También supieron que estaban en la sección de rehabilitación, la “zona revolucionaria”, de un campo de trabajo forzado en prisión. Tres años después, un prisionero que había sido trasladado a Yodok kwan-li-so desde el campo de prisioneros de Sungho-ri, a unas cuarenta millas de Pyongyang, supo que el abuelo de Kang había sido encarcelado en Sungho-ri.

Kang fue encarcelado desde los nueve hasta los diecinueve años, en lo que es el campo político de prisiones más conocido de Corea del Norte. Después de ser liberado sin explicación en 1987 (Kang sospecha que su abuelo había muerto), Kang vivió en varios lugares en Corea del Norte. Eventualmente se encontró con otro ex prisionero, An Hyuk, a quien había conocido por primera vez en Yodok, y los dos huyeron de Corea del Norte. Fueron a Yanji, Shenyang, Beijing y finalmente a Dalian, desde donde, en 1992, fueron en barco a Corea del Sur. En Seúl, Kang es coautor del historiador Pierre Rigoulot, una memoria de la prisión excelente y hábilmente traducida, Acuarios de Pyongyang: Diez años en el Gulag de Corea del Norte, el primer relato detallado de un campo carcelario en Corea del Norte publicado también en Occidente. El libro describe los horrores y las privaciones de la vida en Yodok sin perder la sensación de perplejidad con la que un niño, posteriormente un adolescente, intentó comprender la situación perniciosa y cruel en la que creció. Hoy, Kang es reportero de Chosun Ilbo, un gran periódico de Seúl.