Por Moon Sun Bo, Instituto Sejong
Traducido por Josue de Juan
Fuente http://english.dailynk.com/english/read.php?cataId=nk03600&num=12056

Cuando la URSS eligió a Kim Il Sung para ser el primer líder del norte de Corea, no representó la culminación de un intrincado plan estratégico. Por el contrario, Kim parecía alguien que fácilmente caería bajo la influencia soviética y, por lo tanto, aceptaría las demandas soviéticas. Por eso, el 10 de octubre de 1945, Stalin despachó a 66 oficiales entrenados en Khabarovsk, dirigidos por Kim, para recibir la autoridad política del Ejército Rojo soviético.

Stalin ni siquiera pensó en unir la Península Coreana bajo un sistema socialista al final de la Segunda Guerra Mundial. Estaba contento de tener influencia sobre el régimen que se encontraba al norte del paralelo 38 y, en cualquier caso, deseaba evitar una conflagración militar con los Estados Unidos. Kim Il Sung no figuraba en los planes de Stalin: era de bajo rango y no tenía influencia política o militar. El verdadero interés de Stalin estaba en Cho Man Sik.

Cho era una figura eminente en el área en ese momento; sin embargo, también era un demócrata celoso. Además, se opuso firmemente a la presencia soviética en Corea. No entendía por qué los coreanos no podían gestionar su propio país y deseaba que los extranjeros se fueran. Continuó criticando la política soviética en Corea del Norte hasta el momento de su desaparición (en una prisión de Corea del Norte, donde se cree que murió o fue asesinado).

En ausencia de Cho, Kim saltó a la fama. Y sin embargo, era un hombre joven de solo 33 años en ese momento. Había más personas distinguidas alrededor. Entonces, ¿por qué Stalin eligió a Kim para aprovechar el momento? La pregunta se vuelve aún más desconcertante cuando consideramos el hecho de que la mayoría de los líderes chinos, incluido Mao Zedong, desconocían en gran parte la existencia de Kim. La propia preferencia de Mao por el líder del norte de Corea hubiera sido alguien de la Facción de Yunnan.

Sin embargo, Stalin eligió a Kim. La razón más persuasiva de su decisión es que la falta de experiencia y habilidad de Kim hizo que los líderes soviéticos confiaran más en alguien a quien podían controlar. Esta lógica adquiere un peso persuasivo adicional cuando se reflexiona sobre el intenso resentimiento de Cho Man Sik ante la interferencia soviética.

Debido a que Kim Il Sung carecía de autoridad y capacidad, era el más maleable de todos los candidatos disponibles. También había recibido entrenamiento soviético, y no estaba bajo una influencia maoísta significativa. La selección soviética ciertamente no se derivó de un complejo cálculo estratégico relativo al control total de la Península de Corea. En cambio, Kim representó una decisión pragmática diseñada para extender la influencia directa de Stalin únicamente dentro del norte de Corea. Se puede decir que la falta de habilidad de Kim Il Sung es lo que lo llevó a su designación como líder.