Por Moon Sun Bo, Instituto Sejong
Traducido por Josue de Juan
Fuente http://english.dailynk.com/english/read.php?cataId=nk03600&num=11946

Choe Hyon conoció a Kim Il Sung por primera vez en el otoño de 1933. Inmediatamente después, los ataques japoneses contra el movimiento guerrillero se volvieron aún más duros. Guerrillas antijaponesas fueron perseguidas durante todo el otoño, hasta que en diciembre los japoneses implementaron una importante operación antiterrorista que involucró a miles de fuerzas adicionales.

Una unidad japonesa recibió la orden de atacar la base de Sowangcheong, la que ocupaba Kim Il Sung. En las memorias de Choe Hyon, Kim comandó directamente la lucha y forjó una gran victoria en la que más de 500 enemigos perdieron la vida. Sin embargo, Choe en realidad no fue testigo de esto, por lo que es difícil determinar los hechos. Tal vez distorsionó o fabricó el resultado de la batalla con el propósito de idolatrar a Kim Il Sung. Además, estaba en medio de la batalla en ese momento, e incluso los eventos en los que fue testigo se exageraron.

Según Choe Hyon, la suya fue una batalla de 500 contra cinco, en la que el enemigo sufrió 200 bajas y su lado no sufrió ni una, ni siquiera una lesión. Este fue el supuesto resultado de la batalla para defender la base guerrillera en la región de Uiran. ¿Cuántas personas se tomarían estas palabras como un hecho? Esto seguramente fue una exageración, y puede llamarse una distorsión.

Una versión más probable de los eventos ocurrió con una batalla que Choe Hyon comandó en mayo de 1935, que involucraba un ataque a un tren militar. En esta batalla, se dice que la unidad de Choe mató a 300 oficiales japoneses. En ese momento, la línea ferroviaria de Gyongdo que pasaba por Halbaryong estaba apuntalando la ocupación japonesa de Manchuria. Japón transportó tropas y suministros a través de la línea de tren. Los objetivos de la unidad de Choe Hyon eran atacar el tren militar, matar a los soldados enemigos y confiscar suministros militares para el movimiento de resistencia.

[..] En 1934 ya había participado en dos ataques contra trenes enemigos. Ambos fracasaron como resultado de una pobre preparación previa. Esta vez lo planeé con gran detalle como resultado de esas experiencias. […] Para el ataque que llevé contra el tren, un día de mayo de 1935 partimos de la base de la resistencia. […] … cuando el tren se acercó, di la orden de atacar. Nuestros compañeros llevaron el infierno a los imperialistas japoneses. En un instante, la locomotora del motor yacía esparcida por las vías. Las brasas ardientes salieron de la chimenea. Allí nuestros camaradas aprovecharon la oportunidad y saltaron al unísono disparando y arrojando granadas. En un breve instante, habíamos aniquilado a más de 300 oficiales enemigos “.

Choe Hyon, “En el camino hacia la revolución”, National Publishing House, 1964, pp.150-152. Traducción del original coreano.

La batalla de Choe Hyon contiene varios factores. Todas las acciones esenciales de la resistencia antijaponesa se lograron: toma de armas, un ataque sorpresa, incluso un ataque a un tren. En comparación, las batallas antijaponesas que combatió Kim Il Sung no tenían ninguna relación tangible con los acontecimientos. Incluso en la batalla de septiembre de 1933, la primera batalla de Kim Il Sung contra la resistencia antijaponesa, no se distinguió particularmente.

La “Batalla de Kangdara” tuvo lugar un año antes, más conocida como la Batalla de Pochonbo. Hasta ese momento, la batalla de Kangdara había sido la más grande en la que Choe Hyon había luchado. Según Choe, dirigió directamente un escuadrón que participó en numerosas batallas en un día , empujando al enemigo de regreso al norte de Jilin. Se dice que el exitoso grupo de Choe Hyon ha infligido enormes pérdidas a la “Unidad Wollaeng” enemiga compuesta por 1.000 hombres.

La batalla de Sotangha también se describe como una batalla a gran escala, y una en la que Choe Hyon participó directamente. Llegó tres meses antes de la Batalla de Pochonbo. La unidad de Choe, compuesta por aproximadamente 400 personas, supuestamente derrotó a una unidad de 1500 personas y capturó equipo militar, incluidos rifles y ametralladoras ligeras. Sin embargo, los materiales debe hacenos recapacitar: cuando se habla de aniquilar a 1500 soldados japoneses en un instante y uno lee frases como “los cadáveres del enemigo cubrieron las laderas de las montañas”, uno puede juzgarlo como una exageración.