Por Fyodor Tertitskiy, MA, Univeresidad de Estudios Norcoreanos
Fuente http://english.dailynk.com/english/read.php?cataId=nk04002&num=12468

Cuando la gente compara a Kim Il Sung con Kim Jong Il, las comparaciones son rara vez favorables para este último. Hay diversas razones para ello. Usualmente los norcoreanos culpan a Kim Jong Il por la devastadora hambruna de fines de los años noventa, que cobró la vida de cientos de miles de norcoreanos, mientras que en el mundo angloparlante, la razón es diferente: Corea del Norte es con frecuencia vista como la viva encarnación de todo lo malvado e injusto en la humanidad, infierno que solo puede empeorar – nunca mejorar. Mientras tanto, Corea del Norte no es el infierno –es simplemente un país gobernado por una dictadura cruel y opresiva. Y esta dictadura en verdad cambia – y a veces estos cambios traen algunas mejoras a la vida de sus habitantes. En este artículo trataré de demostrar que, en realidad, la mayoría de estos cambios ocurrieron bajo el gobierno de Kim Jong Il, y sostendré que él fue un mal menor si es comparado con su padre, y no lo contrario.

Para juzgar a un político, se debe primero mirar los resultados de su mandato comparando las condiciones del país antes y después, y segundo, se debe examinar las oportunidades que él o ella tuvo. Si bien el ascenso de Kim Il Sung comenzó a fines de 1945, solo a fines de los años 1950s se independizó verdaderamente de sus supervisores soviéticos. Obvservemos cómo cambió el país.

[1] Kim Il Sung creó el sistema songbun, bajo el cual toda la sociedad norcoreana está dividida en cinco estratos de acuerdo con las actividades que los ancestros paternos de cada persona realizaron durante la época colonial y/o la guerra de Corea. Songbun tuvo una enorme influencia en la vida de la gente durante la era de Kim Il Sung, ya que una persona con songbun malo podía renunciar a toda esperanza de tener un buen trabajo, educación o carrera.

[2] Por órdenes de Kim Il Sung, los norcoreanos debían asistir a reuniones ideológicas regularmente, escuchar historias del genio sin predecentes del Gran Líder y participar de las críticas a otras personas y también realizar autocríticas.

[3] En 1967, Kim Il Sung introdujo un “sistema ideológico monolítico”, según el cual no solo estaba prohibido contradecirlo, sino también todas las formas de pensar derivaban de sus enseñanzas. Esto era un hecho inédito en los países comunistas.

[4] Kim Il Sung impuso al pueblo un grotesco e omnipresente culto a la personalidad.

[5] Kim Il Sung instituyó un sistema de permisos para viajar, de acuerdo con el cual no se podía ir a condados vecinos sin autorización.

[6] Kim Il Sung creó un sistema de campos de prisión. Mientras que los campos para criminales comunes fueron modelados basándose en el Gulag soviético, los campos para prisioneros políticos –usualmente con condiciones mucho más duras- fueron exclusivos de Corea del Norte.

[7] Kim Il Sung falló en el crear una economía independiente. Pese a todo lo que se dijo sobre la autonomía, la economía norcoreana dependía mucho de la asistencia dada por la Unión Soviética y la República Popular China. El fin de esta ayuda condujo a la hambruna de fines de los noventa.

[8] Finalmente, Kim Il Sung creó un sistema de sucesión familiar en el cual el sucesor conducía su legitimidad siguiendo las ideas de su predesor [i.e. el mismo Kim Il Sung], de modo que incluso después de su muerte se reducían las posibilidades de tener reformas en Corea del Norte.

Básicamente, con la excepción de un breve período de liberalización económica en los años ochenta, las políticas de Kim Il Sung fueron la construcción y el posterior robustecimiento de una dictadura unipersonal.

Sin embargo, cuando se trata de Kim Jong Il, es difícil encontrar una sola medida mediante la cual haya hecho el régimen más opresivo de lo que ya era. De hecho, podemos encontrar medidas que surtieron el efecto contrario.

[1] Bajo el gobierno de Kim Il Sung, si una persona cometía un crimen, especialmente un crimen político, toda su familia sufriría, incluso los niños pequeños. Enviar a los familiares del delincuente a un campo político era una práctica normal. Bajo Kim Jong Il, esta práctica no fue abolida, pero su implementación fue menos frecuente. Desertar a Corea del Sur, por ejemplo, casi nunca resultó en la encarcelación de los familiares del refugiado.

[2] Kim Jong Il redujo las penas recibidas por crímenes económicos, como visitar ilegalmente China. En la era de Kim Il Sung, este crimen era castigado con la muerte o bien con cadena perpetua. Bajo Kim Jong Il, la condena promedio era de menos de dos años de trabajos forzados.

[3] Parecía que, en 2002, Kim Jong Il estaba considerando seriamente realizar reformas económicas. El 1 de julio de ese año, el gobierno norcoreano publicó una serie de medidas económicas, las Medidas 7.1 de Mejora de la Administración de la Economía, las cuales legalizaron de facto la existencia de mercados agrícolas en el país, y cambiaron el tipo de cambio del won norcoreano previamente establecida a uno más realista. En el mismo año, ambas Coreas crearon la zona económica conjunta en Kaesong, y el Norte aprobó la idea de que turistas surcoreanos visitasen el país –pese a todos los riesgos políticos. No obstante, el proyecto más aventurado fue la creación de la Zona Administrativa Especial en Sinuiju, la cual Pyongyang planeaba transformar en una ciudad capitalista y libre al estilo de Hong Kong. Estoy planeando dedicar mi próximo artículo al destino de este asombroso proyecto que, desafortunadamente, nunca pudo llevarse a cabo.

[4] En último lugar, pero no por ello menos importante, Kim Jong Il dio más libertad a los artistas. En la era de Kim Il Sung, el único estilo artístico permitido era el “realismo socialista” que era, para ser honestos, mera propaganda estatal. Bajo Kim Jong Il, a los pintores norcoreanos, por ejemplo, se les permitió explorar nuevos estilos, como el impresionismo. En cierto modo, esta particular situación era más liberal que aquella en la Unió Soviética.

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Se debe recordar, sin embargo, que el principal objetivo de Kim Jong Il era preservar su poder. La vida de los norcoreanos significaba poco en comparación con él. Es repugnante ver al líder disfrutar de una vida lujosa, mientras el pueblo moría a causa de la hambruna generalizada –y esto es exactamente lo que sucedió en Corea del Norte a fines de los noventa. También es necesario considerar el hecho de que algunas de las políticas de Kim Jong Il [particularmente la reforma monetaria de 2009] fueron un rotundo fracaso – posiblemente porque el liderazgo norcoreano no tenía ni la menor idea de cómo funciona realmente la economía [¿dónde podrían estudiar una cosa semejante?]

De este modo, y en cualquier caso, Kim Jong Il es culpable, pero principalmente de crímenes de omisión. Kim Il Sung, por el contrario, es culpable de innumerables actos contra el pueblo norcoreano.