Por Lee Sang Yong
Traducido por Josue de Juan
Fuente http://english.dailynk.com/english/read.php?num=15097&cataId=nk01500

La afluencia y salida de información a través de las fronteras de Corea del Norte constituye una amenaza para el control del poder del régimen y, por lo tanto, está tomando medidas activas para bloquear el flujo de información.

Las autoridades de Corea del Norte están fortaleciendo la censura y tomando medidas represivas contra los llamados actos “antisocialistas”, como el contrabando, la posesión y la distribución de medios “impuros”. Además, en conferencias impartidas a los residentes, las autoridades han estado advirtiendo de severos castigos para cualquiera que filtre información interna al mundo exterior.

“En las reuniones de la Unión de Mujeres Socialistas, se les dijo a los miembros que usar un teléfono móvil para realizar llamadas al exterior es considerado como un comportamiento antiestatal”, dijo un informante de la provincia de Ryanggang durante una llamada con DailyNK el 29 de marzo. El conferenciante advirtió que cualquier persona que sea sorprendida haciendo tales llamadas al mundo exterior será sentenciada a castigo de reeducación laboral en el acto”.

Una fuente en la provincia de Hamgyong del Norte que experimentó la misma serie de conferencias dijo: “El conferenciante dijo que el precio del arroz es un secreto de estado, por lo que quienes lo revelan al exterior serán condenados a cadena perpetua. El mensaje general de las conferencias fue: “Los enemigos quieren tomar nuestra información y hacer que la república [Corea del Norte] se derrumbe”.

El castigo de cadena perpetua fue referido como “una cadena perpetua de trabajos forzados”. Esto generalmente significa ser enviado a una prisión adjunta a una mina de carbón, y trabajar en condiciones extenuantes hasta la muerte.

En la revisión de 2015 de la constitución de Corea del Norte, hay castigos estipulados para hacer llamadas telefónicas al mundo exterior bajo el Artículo 222, “El crimen de las comunicaciones internacionales ilegales”. Según la ley, “quienes hacen llamadas internacionales están sujetos a un máximo de un año en un campo de entrenamiento laboral o de cinco años en un campo de reeducación laboral”.

Claramente, la cadena perpetua no se menciona en la constitución. Por lo tanto, las autoridades parecen estar utilizando la amenaza de la cadena perpetua para mejorar la atmósfera de miedo.

Existe una relación entre la represión de Kim Jong Un sobre el flujo de información y posibles rutas para desnuclearizar la península de Corea. La publicación Rodong Sinmun, dirigida por el Partido de Corea del Norte, no informa sobre este desarrollo. Esto sugiere que el régimen cree que es vulnerable.

Si los residentes de Corea del Norte oyen que el mundo exterior -no solo Estados Unidos y Corea del Sur, sino también China- está presionando a Corea del Norte para desnuclearizarse, podría tener un efecto en la opinión pública dentro del país, dañando la propaganda del régimen y su imagen.

“Parece que [el régimen] ha determinado que los residentes no pueden saber qué está extendiendo su mano hacia el mundo exterior”, dijo una fuente independiente en la provincia de Ryanggang.

“Además, si el mundo exterior descubre la verdad sobre Corea del Norte, puede servir como una desventaja durante una reunión cumbre, por lo que están tratando activamente de impedir que la información salga”.

A principios de este mes, Daily NK informó que las autoridades distribuyeron un anuncio en todo el país diciendo que los comportamientos antisocialistas serán erradicados mediante un severo castigo. Se formó un equipo especial para la censura y la represión contra todos los materiales antisocialistas.