Por Kang Mi Jin
Traducido por Josue de Juan
Fuente http://english.dailynk.com/english/read.php?num=15075&cataId=nk01500

[Imagen superior: Una escena de una película de Corea del Norte que muestra una sesión de crítica del partido.Imagen: KCTV]

Es una parte integrante de la vida norcoreana para toda la población: la “sesión de crítica”. Estudiantes, trabajadores de fábricas, agricultores y cuadros se ven obligados a participar en reuniones periódicas para declarar y discutir transgresiones y errores, hasta la instancia más pequeña de fallos para estar a la altura del ejemplo de la familia Kim. Pero los tiempos están cambiando.

Las autoridades de Corea del Norte han emitido recientemente órdenes de alentar a los residentes a discutir sobre momentos positivos en lugar de limitarse a dar información negativa. Como resultado, las sesiones se consideran menos gravosas, informan fuentes internas.

“Recientemente, las sesiones de crítica organizadas y conducidas por cada organización han cambiado en tono y atmósfera, y los residentes ya no intentan evitarlos como lo hacían en el pasado”, dijo a Daily NK una fuente de la provincia de Hamgyong del Norte durante una llamada telefónica el 16 de marzo. “Las sesiones solían estar llenas de comentarios críticos, pero recientemente han estado alentando a los residentes a enfatizar aspectos positivos”.

Desde al menos los ocho años de edad, los norcoreanos participan en sesiones obligatorias en las que se los hace criticar a sí mismos y a sus compañeros. Las reuniones son llevadas a cabo por varias organizaciones sociales del país, incluidas la Unión de Niños de Corea, la Liga Juvenil Kim Il Sungista-Kim Jong Ilista y la Federación General de Sindicatos de Corea.

Los participantes tienen un turno en el podio y citan las cláusulas de los “Diez principios para el establecimiento del sistema de una sola ideología [o ideología única]” y declaraciones o escritos de Kim Il Sung o Kim Jong Il, y explican cómo estas enseñanzas se relacionan con los errores que han cometido durante la semana anterior.

Luego se les pide que expliquen los motivos más profundos de sus errores y describan qué pasos darán en el futuro para mejorar. Los participantes también señalan los errores de los demás y deben escuchar las críticas del resto de la sala. Este sistema de crítica mutua hace que sea difícil confiar en alguien.

Las sesiones de crítica frecuentemente causan efectos sociales negativos. Los rencores entre los residentes a menudo se agravan debido a los conflictos en las sesiones, y algunas animosidades se han convertido en enfrentamientos violentos, incluso con cuadros del partido afectados. Los conflictos sobre la autoridad y los problemas de poder en las sesiones han dificultado que los debates promuevan la solidaridad grupal y trabajo eficaz.

“Las sesiones de crítica social debían actuar como una forma de control social sobre los residentes, pero dado que no eran muy efectivas, ahora se pone énfasis en los aspectos positivos”, dijo una fuente independiente en la provincia de Hamgyong del Norte.

“A medida que los mercados se desarrollaron, los residentes ya no asistían a las sesiones con la misma frecuencia, por lo que esta medida podría verse como una forma de mejorar la participación. También parece un intento de infundir lealtad bajo el pretexto de “crear modelos de conducta”.

Los residentes que trabajan en el extranjero no están obligados a participar en las sesiones de crítica.

Una fuente norcoreana con conocimiento del asunto le dijo a Daily NK el 15 de marzo: “Los trabajadores que son enviados a Rusia no tienen que asistir a sesiones de crítica, y tampoco están sujetos a otros controles y regulaciones”.

Según la fuente, en lugar de participar en las sesiones, se alienta a los trabajadores extranjeros en Rusia y China a gastar su tiempo extra para ganar dinero. Al parecer, las autoridades de Corea del Norte, que alguna vez apreciaron la pureza ideológica, ahora se esfuerzan por conseguir fondos.