Por Seol Song Ah
Traducido por Josue de Juan
Fuente https://www.dailynk.com/english/read.php?num=14970&cataId=nk02900

[Imagen superior: Paralímpicos de Corea del Norte posan para la cámara en los Juegos Paralímpicos de Verano 2016 en Rio de Janeiro.Imagen: Noticias de Yonhap]

Hay un renovado enfoque en el entorno para las personas que viven con discapacidades en Corea del Norte. El país está en conversaciones con Corea del Sur sobre su participación en los Juegos Paralímpicos de Invierno del 9 al 18 de marzo, y los observadores cuestionan si las condiciones para los discapacitados están mejorando o no.

Desde que Kim Jong Un asumió el poder, los medios estatales de Corea del Norte transmitieron un programa en televisión cada mes de diciembre en el que se muestran las actuaciones de los jóvenes con discapacidad del país. Las representaciones tienen lugar en Pyongyang en el Salón Central de la Juventud y en el Palacio de los Niños de Mangyongdae, dos lugares conocidos por su acceso restringido a la elite privilegiada. Esto es un alejamiento de la política de Kim Il Sung y Kim Jong Il de desterrar a las personas con discapacidad de Pyongyang, aparentemente debido a la postura oficial de que su presencia “dañó la dignidad de la nación”.

¿Mejoras reales o propaganda?

El término típico de Corea del Sur utilizado para referirse a una persona con una discapacidad (jangaein) no está incluido en el “Diccionario de Joseon (Corea del Norte)” publicado en 1992 por Social Science Publishing Company. En cambio, existe el término “persona con discapacidad (bulguja)”, que se define simplemente como “una persona que no tiene un cuerpo que funcione plenamente”.

Pero el Norte ha tomado medidas para, al menos, abordar las necesidades de los discapacitados. En 1998, el gobierno estableció una organización para ayudar ostensiblemente a personas con discapacidades, llamada “Asociación de Ayuda para Personas con Discapacidades de Joseon”, utilizando el término bulguja. Pero luego, en 2003, las autoridades norcoreanas promulgaron leyes que “protegían” a las personas con discapacidades, y para 2013, el nombre de la asociación fue cambiado oficialmente, reemplazando la palabra bulguja con jangaeja, usando una variación diferente de la palabra ´persona´ pero adoptando de otra manera la versión surcoreana del término. Estos cambios pueden entenderse en el contexto de Corea del Norte tratando de mejorar su imagen de derechos humanos frente a la condena internacional.

Es probable que las autoridades norcoreanas hayan aprobado estas leyes para poder demostrar que las personas con discapacidad están protegidas por la ley. Después enviaron atletas a los Juegos Paralímpicos de Verano 2012 de Londres y 2016 en Río de Janeiro, e incluso a una compañía de arte compuesta por personas con discapacidades para actuar en Londres.

Pero, ¿cuánto de esto se puede considerar progreso real y cuánto es propaganda?

Un desertor norcoreano llamado Hwang Ji Ae (alias) que resultó herido en la provincia de Kangwon durante el servicio militar dijo a Daily NK el 23 de enero: “Incluso como ‘soldado de gloria’ certificado (reconocido por lesiones en el cumplimiento del deber), nunca recibí distribuciones estatales. Una vez, me quejé ante funcionarios del partido local cuando mi solicitud para convertirme en gerente de un lugar de trabajo hecho para personas con discapacidades fue rechazada porque “esas personas no estaban permitidas en estos puestos”.

“En ese momento de mi vida, en mis 20 años, pensé que incluso el amor era un lujo. Pero luego escapé al sur en 2012, y desde entonces siento que mi discapacidad se ha convertido más en una bendición que en una maldición”, añadió Hwang.

Daily NK también habló con una fuente en la provincia de Pyongan del Sur el 22 de enero y dijo: “En todas partes, en las calles y mercados, se pueden ver muchos ‘soldados de gloria’ con muletas. Solo unos pocos de estos ‘soldados de gloria’ han recibido sillas de ruedas por grupos de ayuda humanitaria extranjera, y la mayoría tiene que comprar muletas en el mercado, o a veces prótesis de la fábrica de prótesis de Hamhung”.

“Para otras personas con discapacidades congénitas o graves lesiones relacionadas con el trabajo que causan la pérdida de una extremidad o dolor de espalda, por ejemplo, las sillas de ruedas deben pedirse en el mercado. Estas pueden costar entre 80 y 160 euros, y si un individuo no puede pagarlas, básicamente se les impide abandonar su hogar”, continuó.

Los soldados lesionados durante el entrenamiento o los trabajadores lesionados en el trabajo no reciben ninguna compensación de las autoridades. Todos estos ejemplos muestran que Corea del Norte no ha logrado mejorar tangiblemente las condiciones para las personas con discapacidad.

Las personas con discapacidad se omiten de las listas de distribución especiales

Técnicamente, los norcoreanos con discapacidades están protegidos por las leyes del país. El Artículo 44, Capítulo 6 de la ley que cubre la “protección de las personas con discapacidad” establece que “las oficinas del gobierno regional y otros departamentos pertinentes están a cargo de investigar y establecer puestos de trabajo para personas con discapacidad”. Sin embargo, las personas con discapacidad no están incluidas en los programas de asistencia social administrados por los departamentos del Congreso Nacional del Pueblo.

Otro desertor llamado Kim Eun Hyeon (alias) de la provincia de Pyongan del Norte agregó: “Según la política, las autoridades deben proporcionar a familias e individuos selectos, incluidos ‘héroes de la revolución’, la Sección quinta de los funcionarios, y otros ‘héroes’ nacionales con artículos de lujo como ropa, carne, aceite de cocina, etc. Pero nunca ha habido una persona con discapacidad incluida en estas listas especiales de distribución “.

La fuente en la provincia de Pyongan del Sur también describió la historia de una persona que fue gravemente electrocutada en un accidente de fábrica en 2010, perdiendo un brazo y uno de sus ojos.”Todo lo que recibió en compensación fue otro puesto como conserje. Ya no podía ganarse la vida y estaba viviendo una vida muy difícil, y se preguntó por qué tenía tan mala suerte”, dijo la fuente.

Los residentes con discapacidad de Pyongyang solo se quedan en el capital para atraer donaciones extranjeras

En estos días, bajo Kim Jong Un, las personas con discapacidad supuestamente ya no son expulsadas de la capital, Pyongyang.

Lee Hyung Un (alias), un desertor que trabajó para el “departamento empresarial juvenil” del Partido central del Norte en la década de 1990, dijo: “Aunque era considerado un funcionario importante en el gobierno central, cuando tuvimos un hijo que nació con una discapacidad, teníamos tanto miedo de ser deportados de la ciudad que mantuvimos su existencia en secreto durante años. Pero cuando creció, salió a jugar fuera del exclusivo edificio de apartamentos donde vivíamos, y al final fuimos desterrados de la ciudad”.

La situación comenzó a cambiar cuando Kim Jong Un llegó al poder. En lugar de deportar a las personas con discapacidad, el régimen se dio cuenta de su utilidad como herramientas de propaganda. Sin embargo, el régimen continúa desterrando a las personas con discapacidades mentales por temor a que puedan ‘decir cosas inapropiadas en voz alta’.

Una fuente en Pyongyang confirmó esto y también dijo que el gobierno ha, “En un intento de obtener ayuda extranjera, establecido escuelas para personas discapacitadas en toda la ciudad, incluyendo áreas importantes como Mangyongdae”.

También se dice que un centro cultural para personas con discapacidad establecido en el distrito de Kyogu, en el centro de Pyongyang, está más modernizado que otras partes de la ciudad. El centro supuestamente ofrece ping pong, clases de natación y otras actividades, y se ha convertido en una herramienta central en el programa de ayuda al exterior del régimen, mantenido como un lugar para que los grupos de ayuda extranjera lo visiten. Paralelamente, el régimen promueve esta explotación como parte del “amor al pueblo” de Kim Jong Un.

Paralímpicos provienen de familias de elite

Para las personas con discapacidad en Corea del Norte, sin embargo, todavía existe el problema de la discriminación de clase. Aquellos que tienen la suerte de asistir a escuelas especiales, donde pueden aprender a cantar o tocar instrumentos, son únicamente hijos de la élite. Los niños con discapacidades normales nunca pueden soñar con ser admitidos en tales escuelas.

Se espera que los atletas que participan en los próximos Juegos Paralímpicos en Pyeongchang también sean miembros de la élite. Mientras que el Norte primero envió a tales atletas a los Juegos de Londres 2012, casi nadie dentro de Corea del Norte es consciente de este hecho.

Una fuente en China cercana a los asuntos de Corea del Norte dijo recientemente a Daily NK que “a los residentes de Pyongyang no les sorprenderán las noticias ya que conocen el centro cultural para personas con discapacidades en el centro de la ciudad, pero los residentes en las provincias están reaccionando incredulidad, preguntando si “las personas con discapacidad van realmente a los Juegos Olímpicos”.

“Las personas con discapacidad que viven en las provincias, abandonadas por el gobierno, nunca han escuchado las palabras ‘centro cultural para personas con discapacidades’, y mucho menos tienen acceso a esas instalaciones”, agregó la fuente con sede en China. “No sé qué posiciones ocupan los padres de estos atletas, pero sin embargo, están sirviendo como vehículos de propaganda para Kim Jong Un”.