Por Ishimaru Jiro
Traducido por Josue de Juan
Fuente http://www.asiapress.org/rimjin-gang/report/horrific-north-korean-prison/

[Imagen superior: Prisión de Samdung en las afueras de Pyongyang. Foto por ASIAPRESS en agosto de 2009.]

La voz al otro lado del teléfono en Corea del Norte dio la impresión de que la persona había sufrido una experiencia extremadamente horrible, mental y físicamente. Su voz temblaba por la ira y la amargura, a veces llorando.

La voz tras el teléfono era una mujer en la región norte de Corea del Norte. Ella había estado detenida en el Centro de Detención Número 12, es decir, el “Centro de Detención Jongori” cerca de la ciudad de Hoeryong, en la provincia de Hamgyong del Norte. ASIAPRESS pudo tener una larga entrevista con ella a través de uno de nuestros socios informadores. Su supuesto nombre (por motivos de seguridad) es Eun-sook. El momento de la detención, la liberación y el cargo no se pueden revelar por el bien de su seguridad.

La horrenda situación de los derechos humanos en Corea del Norte es bien conocida. Pero, en realidad, los informes sobre la violación de los derechos humanos han disminuido desde la toma de posesión del régimen de Kim Jong-un. Los desertores que transmitían noticias internas sobre Corea del Norte han disminuido drásticamente debido al estricto control fronterizo. Se hizo más difícil entregar información interna al mundo exterior.

002Centro de detención ‘Jongori’ cerca de China

‘Instituto para el Estudio de Unificación’, una organización estatal de Corea del Sur, publicó ‘Centro de Detención’, que incluía el ‘Centro de Detención Jongori’, en diciembre de 2015. Un ‘think tank’ privado, ‘Instituto Asan de Estudios Políticos’ publicó otro informe, ‘Derechos Humanos en el Centro de Detención de Corea del Norte – Muerte y enfermedad en el Centro de Detención de Jongori’ en febrero de 2017. Fueron valiosas investigaciones a través de varios desertores norcoreanos que habían experimentado su vida detenidos. Pero la mayor parte de su experiencia fue poca antes de la inauguración del régimen de Kim Jong-un en 2012.

Es deseable ver la mejora de los derechos humanos en Corea del Norte. Pero la confesión de Eun-sook revela una condición horrible del pueblo norcoreano en términos de derechos humanos en la actualidad. Lo siguiente es su testimonio.

003(Foto de referencia) Los detenidos del “campo de trabajos forzados” se dirigen al lugar de trabajo en fila. Foto por Lee Joon en la ciudad de Chongjin de la provincia de Hamgyong del Norte en junio de 2005. (ASIAPRESS)

El ‘Centro de Detención Número 12′ es una’ Prisión de Muerte’, más allá de la imaginación.

El centro de detención ‘Jongori’ se encuentra en una región montañosa, a decenas de kilómetros de la frontera con China. Los que volvieron de forma forzada de China que una vez cruzaron ilegalmente la frontera con China constituyen el 60% de los presos del centro. Aparte de esos detenidos, había quienes habían visto dramas surcoreanos y habían consumido drogas.

“El centro albergaba a 2.000 hombres y 600 mujeres detenidas. La gente estaba tan apretada que era difícil girar el cuerpo mientras dormía. Los hombres fueron obligados a trabajar para la minería y la madera y las mujeres también fueron obligadas a trabajar en la madera y la fabricación de pelucas. Se dice que los productos se exportan a China. También tuvimos que trabajar en el campo agrícola. Incluso pegaban a las presas. Una mujer fue golpeada y lisiada”.

Contuve la respiración cuando escuché el testimonio de que la desnutrición y el asqueroso medio ambiente hacían que muchos detenidos estuvieran enfermos y muertos.

“150 gramos de maíz molido se dieron como comida. Sentí que moriría de hambre extrema debido al duro trabajo. Sin guarniciones, solo una sopa salada”.

Los guardias alientan a los prisioneros a que atrapen e hiervan serpientes y ratas como comida, porque pueden ser acusados ​​si los prisioneros mueren.

004Imagen de satélite del centro de detención de Jongori. El área central es la sala de alojamiento. (Google Earth)

Hubo al menos tres muertos cada día.

“Un prisionero recoge diez muertos cada tres días y los lleva en un carro a una montaña cercana. Los muertos son quemados hasta las cenizas. No se da aviso a las familias. Creo que al menos tres personas murieron todos los días a causa del hambre y la epidemia”.

Si eso fuera cierto, el número excede 1,000. Como tal número es increíble, la misma pregunta se repitió a Eun-sook. Ella alzó la voz, diciendo “¡Es verdad!” Nuevos detenidos venían todos los días como si se turnaran con los muertos y los presos liberados. (Los informes antes mencionados ofrecen casi las mismas historias).

Su madre dijo que Eun-sook fue liberada en un estado medio muerta después de haber completado su pena en la prisión. Eun-sook finalmente nos dijo después de la conversación: “¿Puedes llevarme a Corea del Sur? Realmente ya no puedo vivir en este país”.

No hay señales de mejora en los derechos humanos bajo el mandato de Kim Jong-un. Ha habido problemas con el tema de las armas nucleares y misiles. Pero también debería preocuparse por la realidad de la grave violación de los derechos humanos en el país vecino. Más detalles del testimonio de Eun-sook serán publicados pronto..