Por Kim Sung Il
Traducido por Josue de Juan
Fuente http://www.dailynk.com/english/read.php?num=14935&cataId=nk01500

 

002Un camión de carga en Corea del Norte. Imagen: Daily NK

En su reciente discurso de Año Nuevo, el líder norcoreano Kim Jong Un afirmó: “El año pasado demostramos el potencial de nuestra economía autosuficiente socialista”. Sin embargo, fuentes de Daily NK en Corea del Norte informan que las sanciones internacionales están teniendo un efecto negativo impactando en los residentes comunes, y que una gran parte del problema se debe a la creciente demanda de sobornos por parte de los funcionarios estatales.

“Fue muy difícil por un tiempo debido a las sanciones, pero ahora las cosas están empezando a mejorar levemente”, dijo una fuente de Hamgyong del norte a Daily NK en una llamada telefónica el 5 de enero. “Sin embargo, los que trabajaban en las fábricas de ropa y la industria de mariscos en la región de Rason o en industrias relacionadas repentinamente han perdido su línea de vida económica y están teniendo problemas para ganar dinero y hacer frente al frío”.

Las industrias más importantes de la Zona de Comercio Especial Rason fueron la pesca y la confección. Pero tras las recientes prohibiciones a la exportación de estos productos, algunas de las empresas conjuntas chino-coreanas en la región han suspendido sus operaciones, dejando a sus trabajadores desempleados.

Aunque la prohibición de las exportaciones de carbón ha provocado un descenso de los precios internos, muchos de estas personas comunes ni siquiera pueden permitirse el carbón barato disponible en los mercados. Se dice que muchas familias están temblando de frío en sus propios hogares.

Además, el problema se agrava porque los burócratas locales se vuelven cada vez más inflexibles en sus demandas a medida que pasa el tiempo.

“La policía de tráfico en la ciudad de Rason exige alimentos y otras necesidades como sobornos. Recientemente se llevaron el contenido de todo un camión. El conductor le pidió al oficial que se apiadara de él. Pero el oficial le respondió con una multa de 2.000 RMB (unos 300 dolares)”, informó un residente local.

Agregó que un número cada vez mayor de personal del Ministerio de Seguridad del Estado exige que los comerciantes chinos llenen sus automóviles y motocicletas con gasolina. Aquellos que se niegan a proporcionar el soborno reciben una multa por “cruzar la frontera”, por lo que la mayoría de los comerciantes chinos que ingresan a la región de Rason están pagando la multa.

“Dado que los residentes tienen tan poco que ofrecer en sobornos, los agentes de inteligencia y la policía han recurrido a los comerciantes chinos. Si el problema del soborno empeora, menos comerciantes chinos pasarán por la región de Rason. Esto significa que no podrán importar productos más baratos de China, y la gente sufrirá al final”, explicó.