Por Seol Song Ah
Traducido por Josue de Juan
Fuente https://www.dailynk.com/english/read.php?num=14927&cataId=nk01500

Durante su discurso de Año Nuevo de 2018, Kim Jong Un mencionó planes para ‘mejorar la vida de la gente’ este año. Al igual que en el discurso del año pasado, mencionó el objetivo en el contexto de la construcción de las industrias del país, un argumento reiterado desde el comienzo de su ascenso al poder hace 6 años.

Este tipo de afirmaciones han sido hechas por la dinastía de la familia Kim desde el inicio de Corea del Norte. En el primer discurso de este tipo en 1946, Kim Il Sung declaró a las personas que pueden esperar mejoras reales en sus vidas a través de las libertades otorgadas por las políticas democráticas genuinas que él estaba planeando. Prometió que pronto comerían carne en lugar de gachas de arroz, y con frecuencia repetía tales promesas en sus siguientes 48 discursos de Año Nuevo hasta su muerte en 1994. La economía sigue atrofiada hasta el día de hoy.

Kim Jong Il en su primer discurso en 1995 destacó el importante papel que jugarían los militares en el establecimiento de una estrategia económica revolucionaria para mejorar las vidas de las personas. A pesar de repetir objetivos similares durante los siguientes 19 años, Kim Jong Il vivió la mayor hambruna del país y el continuo estancamiento económico .

Como resultado, los residentes de Corea del Norte no se conmueven fácilmente con las propuestas de Año Nuevo de “mejorar las vidas de las personas”, ya que el discurso anual es una prueba de la “historia de mentiras” de la familia Kim. Ahora veremos más de cerca al historial de discursos de Año Nuevo bajo tres generaciones del gobierno de la familia Kim, así como a las opiniones de algunos testigos norcoreanos de la historia.

Kim Il Sung (1946-1994)

Kim Il Sung presentó un total de 49 discursos de Año Nuevo durante su gobierno desde 1946 a 1994. Durante el período inicial de la era de Kim Il Sung, el pueblo norcoreano generalmente escuchaba el discurso atentamente, ya que la mayoría eran leales al régimen y estaban satisfechos con el sistema de distribución de raciones en funcionamiento y  los fiables salarios mensuales. Incluso en tiempos económicos difíciles, la gente todavía vivía con la esperanza de ver algún día las promesas de provisión carne de su líder en su mesa, ropa de seda y casas con techos de tejas.

Kim Ok (de 50 años, desertó en 2016, de la provincia de Pyongan del Norte): “Incluso si nuestras unidades de trabajo no hacían preparaciones especiales en torno al discurso, aún así nos íbamos a casa a esperar que comenzara. Nos sentábamos y mirábamos con reverencia, estudiando su palabras con mucho cuidado. Creímos lo que nos dijo, que la vida era solo difícil debido a Estados Unidos”.

Pero cuando el sistema de distribución estatal colapsó en la década de 1990, la gente comenzó a dudar de la credibilidad de los discursos de Año Nuevo. Numerosos desertores han testificado que al escuchar los discursos al final de la vida de Kim Il Sung, comenzaron a sentir que estaba envejeciendo y se estaba quedando sin energía.

En su discurso final en 1994, Kim Il Sung repitió una vez más el reclamo vacío: “Estableceremos una economía sólida y autosuficiente a través de nuestra manera socialista y garantizaremos una vida mejor para la gente”.

Kim Jong Il (1994-2011)

Los norcoreanos esperaban el discurso de Año Nuevo de 1995 de su nuevo líder, Kim Jong Il, pocos meses después de la muerte de su padre. Aunque la gente sabía desde el VI Congreso del Partido de los Trabajadores de Corea en 1980 que Kim Jong Il sucedería a Kim Il Sung, aún no lo habían escuchado pronunciar un discurso como el de su padre. Solo antes lo habían escuchado pronunciar una sola oración en un desfile militar en 1992, gritando por el micrófono: “¡Gloria a los heroicos soldados del Ejército Popular de Corea!” La gente esperaba escucharlo abordar el colapso del socialismo en Europa del Este, la creciente escasez de alimentos, y quizás anunciar reformas.

Pero Kim Jong Il no pronunció el discurso frente a un micrófono. En cambio, su discurso de Año Nuevo de 1995 se imprimió en solo 3 periódicos estatales: Rodong Sinmun, Joson Inmingun (periódico del ejército) y Chongnyon Jonwi (‘Young Avant-Garde’). Fue criticado por carecer de la confianza para salir y dar el discurso en persona.

Park Mi Ok (de años 50, desertó en 2015, de la provincia de Hamgyong del Norte): “La gente común y los funcionarios comenzaron a difundir rumores negativos sobre Kim Jong Il después de que solo publicara una versión impresa de su primer discurso de Año Nuevo. La gente empezó a decir que escribió un discurso porque no puede hablar coreano con fluidez, incluso diciendo que no era apto para ser genera “.

Lee Myeong Hui (de 50 años, desertó en 2017, de la provincia de Pyongan del Sur): “Escuché de los funcionarios de la Seguridad del Estado que Kim Jong Il decidió imprimir el discurso porque tenía miedo de que la gente criticara el sonido de su voz”.

El primer discurso de Kim Jong Il también decía: “Debemos reforzar la lucha para mejorar las vidas de los miembros del ejército para que asuman el papel de construir mejores condiciones de vida para todas las personas”. Él esencialmente estaba volcando la responsabilidad sobre los reclutas militares pobres de la nación.

Los residentes de Corea del Norte vieron el discurso de 1995 como nada más que una formalidad, creyendo que responsabilizar a los reclutas militares era una señal de debilidad política. En cambio, la gente encontró confianza en los mercados callejeros emergentes, un faro de esperanza frente a lo que vieron como la posibilidad de que todo el sistema colapsara. A partir de este momento, la gente comenzó a rechazar a Kim y a enfocarse en los mercados.

Kim Jong Un (2011-presente)

Kim Jong Un dio su primer discurso de Año Nuevo en 2013. Eligió reflejar el estilo de su abuelo Kim Il Sung y pronunció el discurso en persona en la televisión estatal. Mientras pasó la mayor parte del discurso mirando el periódico en su podio, la reacción de muchos norcoreanos fue sorprendentemente positiva. Sin embargo, esta recepción positiva ha disminuido a lo largo de los años desde entonces.

Una fuente de la provincia de Pyongan del Norte que habló con Daily NK el 1 de enero dijo: “La gente estaba emocionada porque la voz de Kim Jong Un era profunda y resonante, similar a la de Kim Il Sung. Escuchamos su discurso de Año Nuevo y aumentó nuestra esperanza cuando dijo que estaba mejorando las vidas de las personas”. Pero las cosas no cambiaron. Kim Jong Un puede haber dejado intactos los mercados, pero varios nuevos “impuestos” se han impuesto bajo su mandato. La gente pronto comenzó a criticar su discurso de Año Nuevo como una mentira, siguiendo un destino similar al de su padre y abuelo.

Kim Jong Un siguió el patrón de promover “mejoras en la vida de las personas”. En su primer discurso en 2013, enfatizó el desarrollo económico y la mejora de las vidas de los ciudadanos, diciendo que “la construcción de un gigante económico es la tarea más importante que se destaca en la etapa actual de construcción de un próspero país socialista”. En 2014, prometió que las abundantes cosechas conducirían a un desarrollo avanzado y mejores vidas. En 2015, dijo que la vida de las personas mejoraría debido a la base de una economía autosuficiente. En 2016, promovió innovaciones nacionales en agricultura, ganadería y producción de productos del mar. Luego, en 2017, hizo hincapié en los logros innovadores en la industria ligera, la agricultura y la pesca.

En estos días, con la obsesión de Kim con el desarrollo nuclear y las fuertes sanciones internacionales resultantes, los norcoreanos han mostrado poco interés en el discurso anual. Esto no ayuda gracias a las políticas oficiales que obligan a los ciudadanos a organizarse en grupos y ver el discurso.

“No creo en el discurso, no estoy interesado. No me importa el contenido del discurso”, dijo una fuente en la provincia de Pyongan del Sur. “Es solo un ruido inútil, e incluso los funcionarios saben que todo es mentira, aunque no lo digan”.

El discurso tiende a tener el efecto opuesto al previsto, destacando las discrepancias entre la propaganda del régimen y la realidad de la vida sobre el terreno. Del mismo modo, la propaganda dirigida hacia los estudiantes de secundaria en los últimos años diciendo que “el Mariscal es tan inteligente y talentoso que puede recitar de memoria el discurso de Año Nuevo” también ha servido para dañar la deificación de Kim Jong Un.

La fuente agregó que “este tipo de propaganda, diciendo a los niños que Kim es un dios, no funciona en los estudiantes más brillantes. El efecto mágico de estas técnicas de lavado de cerebro se está acabando, y la gente está empezando a entender que Kim Jong Un es ‘solo otra persona como tú y yo'”.

* Traducido por Colin Zwirko