Por Seol Song Ah
Traducido por Josue de Juan
Fuente https://www.dailynk.com/english/read.php?num=14920&cataId=nk01500

Una nueva moda que coincide con el Año Nuevo está emergiendo en Corea del Norte, en la que los adivinos están haciendo visitas a domicilio. Cada vez más residentes están interesados en que se le cuenten su futuro, buscan usar este servicio que está prohibido en secreto para evitar el castigo de las autoridades. Se piensa que la preocupación mostrada por estos residentes es en respuesta a las políticas opresivas implementadas por las autoridades y la incertidumbre económica derivada de las sanciones internacionales.

“Recientemente, las autoridades han estado tratando de librar al país de la superstición detenidos adivinos y los que ´leen rostros´, enviándolos a campos de trabajos forzados”, dijo a Daily NK una fuente en la provincia de Pyongan del Sur en una llamada telefónica el 29 de diciembre. Sin embargo, la gente siempre está interesada en saber qué suerte les traerá el nuevo año, así que están preguntando por ahí para tratar de encontrar adivinos en secreto”.

“Los funcionarios del Partido y el donju [nuevo rico emergente de Corea del Norte] están aún más interesados en que se lea su fortuna. Los adivinos que aconsejan con éxito al donju, alejándolos de la mala suerte y hacia la buena fortuna, incluso son invitados a sus hogares”, continuó la fuente.

Cuando se le preguntó sobre la duración de la visita de los donju a los clarividentes, la fuente agregó: “Algunos donju incluso son los que los recogen en coche a los adivinos. Una vez que llegan, a veces se les pide que lean el futuro de amigos y parientes, para que puedan recorrer el vecindario de casa en casa”.

En Corea del Norte, practicar o promover el comportamiento supersticioso es ilegal. El artículo 256 de la Constitución de Corea del Norte establece que “quienes reciban dinero o bienes a cambio de realizar prácticas supersticiosas en múltiples ocasiones serán condenados a un máximo de un año de trabajo […] Aquellos que enseñen a varias personas sobre prácticas supersticiosas o logren resultados a través de tales prácticas serán condenados a un máximo de tres años de trabajo. En casos extremos, la pena de trabajo será de tres a siete años”.

Sin embargo, desde finales de los años 90, la práctica de la adivinación mediante la lectura del rostro y el uso de la fecha de nacimiento comenzó a ser popular. En estos días, algunos residentes ofrecen servicios de adivinación con respecto al éxito comercial en los mercados, y algunos donju contratan adivinos para proteger su estado y preservar su suerte.

Cuando se le preguntó sobre el motivo del aumento de la popularidad, la fuente respondió: “Leer la fortuna es una forma de buscar la estabilidad y la positividad, por lo que tiende a ser popular entre quienes se enfrentan a la incertidumbre, como los funcionarios del Partido. Por lo tanto, parece inevitable que los adivinos continúen visitando sus hogares”.

En cuanto a la dimensión empresarial, agregó: “Cuando se corre la voz de que un adivino está en el vecindario, reciben solicitudes de docenas de residentes y terminarán ganando bastante dinero”. El costo ir a un clarividente puede ser entre 5,000 y 50,000 KPW, suficiente para comprar entre uno y diez kilogramos de arroz.

A medida que la campaña de sanciones contra el liderazgo de Corea del Norte continúa, los residentes comienzan a preocuparse por sus perspectivas económicas. Los norcoreanos se han vuelto desconfiados del régimen, por lo que recurren a los adivinos para buscar consuelo e ideas sobre su futuro.

“Al empezar Año Nuevo, es difícil adivinar cuántos adivinos han sido arrestados por las autoridades. Pero sí sabemos que estos arrestos no serán eficaces para erradicar la superstición”, señaló una fuente independiente en la provincia de Pyongan Norte.” En lugar de tratar de resolver los problemas fundamentales como proporcionar alimentos a todos, las autoridades se están centrando en detener adivinos . Esto está llevando a la descontendo”.