Daily NK
Traducido por Josue de Juan
Fuente http://www.dailynk.com/english/read.php?num=14881&cataId=nk00100

Aunque la ex-presidenta surcoreana Park Geun Hye lo afirmó, ¿puede la unificación realmente considerarse ocurrir realmente? Si hay suficiente fortaleza del gobierno para administrar lo que debe ocurrir antes y después de la unificación, así como proteger la economía, entonces la unificación es de hecho una oportunidad. Sin embargo, reunificar a las dos Coreas, cada una separada de la otra durante más de medio siglo, no es una tarea sencilla. Mantenerse optimista sobre la unificación es necesario, pero comprender los aspectos positivos y negativos implicados es de importancia crítica.

Con este fin, Daily NK (y traducido para Corea del Norte Libre) publicará una serie de extractos del libro recientemente publicado, “Estrategias de unificación durante los súbitos cambios en Corea del Norte”, en coautoría con Kim Young Hwan, investigador principal de la Red para la Democracia y los Derechos Humanos de Corea del Norte; Oh, Gyeong Seob, investigador del Instituto Sejong; y Ryu Jae Gil, secretario general del grupo de estudio Zeitgeist. Esta serie de 40 entregas busca ofrecer nuevos conocimientos sobre cuestiones pendientes relacionadas con la unificación de las dos Coreas.

Unificación bajo un solo gobierno

Después de la caída de Alemania Oriental, Alemania Occidental absorbió el territorio de Oriente y formó un nuevo sistema bajo un solo gobierno. En el caso de las dos Coreas, un solo gobierno probablemente conduzca a una mejora de los derechos políticos para los ciudadanos en el territorio del Norte. Si bien es poco probable que el movimiento de ciudadanos en todo el país esté restringido por un plan a largo plazo, el nuevo sistema puede implementar restricciones temporales iniciales en el movimiento.

Bajo un sistema de gobierno único, sería posible instituir organizaciones gubernamentales en el Norte específicamente encargadas de la gestión del desarrollo regional. Varias organizaciones podrían estar a cargo del desarrollo, bienestar, estabilidad política y otras áreas de la región norte.

También sería difícil justificar la restricción de movimientos de ciudadanos más allá de una cantidad limitada de tiempo bajo un sistema de gobierno único. Inevitablemente, habrá confusión en las primeras etapas de la libertad de movimiento. Paralelamente, el salario mensual promedio para los norcoreanos casi con seguridad aumentaría. Cuando los salarios se estabilicen, es probable que disminuya la migración de personas de Norte a Sur.

Los sistemas de impuestos y bienestar del Norte también requerirán un período de transición especial antes de que se pueda establecer un sistema nacional único. Aunque una gran cantidad de inversión financiera llegará a la región, las necesidades de bienestar a corto plazo serán significativas.

Si bien existen muchas trampas potenciales para un sistema de gobierno único, puede representar la ruta más rápida para la integración política, económica y social del Norte y del Sur.

Una alianza Norte-Sur

Una alianza entre Corea del Norte y Corea del Sur sería vista como una forma de asociación en lugar de unificación, pero tal alianza sería un primer paso importante hacia la unificación.

Al mismo tiempo, Kim Jong Un no aceptaría ningún tipo de alianza, ya que es una amenaza inherente al control del poder del régimen.

Idealmente, si el régimen de Kim fuera reemplazado por un gobierno racional que favoreciera la reforma y la apertura, y deseara un descongelamiento de las relaciones con los países vecinos, tal alianza sería posible. Pero es muy poco probable que un gobierno racional y estable aparezca de las cenizas de un colapso repentino del régimen de Kim. Cualquier esperanza de un nuevo gobierno para establecer mejores relaciones con Corea del Sur y China o para instituir la reforma y la apertura se basa en la casi imposibilidad de una transición inicial suave a una autoridad tan drásticamente diferente. A pesar de la baja probabilidad, los dos países aún podrían formar una alianza manteniendo sus sistemas separados existentes.

Al igual que los antiguos estados de la Unión Soviética que establecieron la independencia después de su colapso, Corea del Norte y Corea del Sur también podrían formar una comunidad de naciones moderna. Bajo tal sistema, no habría una legislatura que rebase el poder, sino un órgano central de toma de decisiones, un consejo de jefes de estado, un consejo de primeros ministros y un comité de gabinete. Corea del Norte y Corea del Sur podrían mantener un aparato diplomático y de defensa nacional separado, pero establecer comités conjuntos de unificación, integración lingüística, asimilación cultural, cooperación económica y otras áreas.

Bajo un consejo de unificación conjunta, los representantes de ambos países podrían trabajar para abordar las restricciones al movimiento, cooperación económica, familias separadas, integración del lenguaje y áreas no políticas, incluyendo la estandarización del currículo escolar, intercambios culturales, ayuda humanitaria, asistencia de habilidades profesionales, y intercambios de estudiantes. Sin embargo, las principales autoridades de ambas naciones aún podrían tener poder de veto sobre cualquier decisión tomada a través del comité de unificación. Las cuestiones relacionadas con los militares también tendrían que ser manejadas por una cumbre de alto nivel en lugar de por el consejo de unificación.

Instituir una alianza como esta enfrentaría numerosos desafíos, simplemente debido a que hay tantas partes con intereses creados que buscan ganar influencia. Sin embargo, tal alianza probablemente resultaría en un mayor desarrollo en la península y en el noreste de Asia en su conjunto, independientemente de si las dos naciones eventualmente se unifican o no.

* Traducido por Colin Zwirko