Por Han Yoon Seok, Gerente de Relaciones Públicas de la Fundación Hana
Traducido por Josue de Juan
Fuente https://www.dailynk.com/english/read.php?num=14857&cataId=nk03600

Después de que surgieran informes en los medios de comunicación surcoreanos sobre una historia que involucra a una mujer desertora que decidió regresar al norte, más y más desertores en el sur están haciéndose esta pregunta.

Este tipo de preguntas causa una gran incomodidad para los más de 30,000 desertores que intentan reasentarse y reajustarse a la vida en el Sur, y muestra que las personas nacidas en el Norte y en el Sur aún necesitan invertir tiempo para comprenderse mutuamente.

Cuando Corea del Norte se involucra en provocaciones militares, los desertores a menudo son los más afectados por la negativa opinión pública.

En preparación para la unificación, deberíamos preguntarnos: “¿Cómo estamos tratando a los desertores ahora, y cómo se compara con la forma en que merecen ser tratados?

A medida que más desertores vienen a reasentarse aquí en el sur cada año, los surcoreanos entran en contacto con ellos con mayor frecuencia. Están cada vez más arraigados en el tejido de la sociedad y nuestras vidas. Cuando los desertores norcoreanos construyen vidas exitosas en el sur, sirven como un ejemplo viviente para sus pares en el norte de que la felicidad se puede encontrar aquí. Esto también mejora la probabilidad de una unificación exitosa y muestra que estamos haciendo lo que podemos para prepararnos.

La unificación significa que Corea del Norte y Corea del Sur están juntos bajo un mismo sistema, que viven y trabajan juntos de manera armoniosa en la misma comunidad.

Sin embargo, para nosotros, Corea del Norte sigue siendo un lugar distante, y las personas de Corea del Norte a menudo parecen envueltas en un halo de misterio. La mayoría de los surcoreanos tiene una comprensión muy limitada de la vida en Corea del Norte.

Desafortunadamente, las representaciones de los medios de Corea del Norte no presentan la unificación de una manera realista y no siempre muestran descripciones positivas de los desertores.

Según una investigación llevada a cabo en 2016 por la Fundación Hana, los desertores norcoreanos identificaron los prejuicios y la discriminación (34%) y los enfrentamientos culturales (24%) como los principales problemas para adaptarse a la vida en el sur.

Si bien ciertos indicadores de éxito, como el rendimiento académico y el empleo están mejorando con el tiempo, es necesario concentrarse más en mejorar el bienestar mental de los desertores aquí en el Sur. La Fundación Hana realizó una encuesta el año pasado en colaboración con un asociado que se enfoca en áreas en las que los desertores viven zonas densamente pobladas. La investigación reveló que los surcoreanos locales tienden a sentirse psicológicamente más distantes hacia los desertores que viceversa.

Podemos hablar sobre desear la unificación, pero en verdad, muchos de nosotros no sentimos un gran sentido de urgencia al respecto.

Según una investigación llevada a cabo por el Instituto Coreano para la Unificación Nacional (KINU), alrededor del 58% de los encuestados dijo que necesitamos la unificación, mientras que el 46% indicó que puede aceptar la separación pacífica. Cerca del 57% consideraba que la unificación y la separación eran irrelevantes para sus vidas.

Aunque la unificación puede parecer un sueño lejano, estamos trabajando constantemente para construir una base más sólida para la integración. Los norcoreanos se han acostumbrado a una economía de mercado y han aprendido sobre el mundo exterior gracias a la introducción del sistema de mercado. Están viendo en secreto medios de comunicación de Corea del Sur, ayudándoles a sentirse más cómodos con las ideas y la cultura del sur. También en Corea del Sur, más desertores se están estableciendo y comprometiéndose con los surcoreanos. Esto ha ayudado a establecer una base para la comprensión y la empatía con los demás, un paso importante en la preparación para la unificación.

Al igual que el Muro de Berlín, existe la posibilidad de que la zona desmilitarizada se abra de la noche a la mañana. Sin embargo, lo más importante es que Corea del Norte y Corea del Sur se reciban cordialmente.

Esto requiere mucho trabajo y paciencia. La unificación no es un evento lejano e inalcanzable.Necesitamos comenzar abrazando a los desertores como miembros de nuestras comunidades locales. A través de contactos y relaciones cara a cara, podemos hacer que nuestro gran país grande se sienta como una comunidad unida.

* Las opiniones expresadas en Columnas de invitados no reflejan necesariamente las de Daily NK.