Por Kim Ga Young
Traducido por Josue de Juan
Fuente http://www.dailynk.com/english/read.php?num=14805&cataId=nk01700

[Imagen superior: La publicación dirigida por el Partido de Corea del Norte, el Rodong Sinmun, publicó un editorial importante el 3 de noviembre titulado, “Aplastaremos completamente el sistema ideológico cultural imperialista”. El artículo advierte a los jóvenes norcoreanos sobre los peligros asociados con las ideas y la cultura extranjeras.]

La introducción de información extranjera se considera una forma importante de influir en la sociedad norcoreana. Sabiendo esto, el régimen de Corea del Norte ha lanzado contra-operaciones advirtiendo a los jóvenes sobre los peligros de la cultura y las ideas extranjeras. Los medios gubernamentales recientes han advertido contra el contacto oficial y no oficial con el mundo exterior, desalentando la cooperación y el intercambio.

La publicación gestionada por Corea del Norte, Rodong Sinmun, publicó un artículo el 3 de noviembre titulado,”Aplastaremos completamente el sistema ideológico cultural imperialista”. El editorial argumentó que los jóvenes son el objetivo principal de estas medidas.

“Si los jóvenes están completamente expuestos a estos actividades ideológicas, fácilmente pueden quedar atrapados en tendencias delictivas y convertirse en un problema social. Los jóvenes son aventureros y sensibles a las cosas nuevas, por lo que debemos mostrar una profunda preocupación por estas actividades ideológicas”, señala el artículo.

Muchos analistas se refieren a la juventud de Corea del Norte como la “Generación Jangmadang [economía de mercado]”, y comparten la opinión de que este grupo demográfico es mínimamente leal al régimen y más interesado en la cultura capitalista. Por esta razón, la información externa se ve como un poderoso agente de cambio en la sociedad norcoreana.

Los norcoreanos pueden acceder a productos y DVD / USB de Corea del Sur y del extranjero cargados con contenido externo a través de los mercados y desde las regiones del norte, cerca de la frontera entre China y Corea. Además, algunos pueden sintonizar transmisiones de radio que les informan sobre eventos en Corea del Norte y el mundo.

En respuesta, las autoridades están intensificando sus medidas para bloquear activamente dicha información. Asegurar el apoyo de la generación más joven se considera esencial para la estabilidad continua del régimen.

En relación con este desarrollo, el desertor norcoreano de alto nivel Thae Yong Ho recientemente viajó a los EE. UU. donde habló sobre el tema en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), señalando que es “de conocimiento común que ahora [la] población de Corea del Norte ve películas y dramas de Corea del Sur”. Esto ha servido para debilitar la bases de poder del régimen y el poder de la propaganda nacional, lo que “permite pensar en un levantamiento civil en Corea del Norte”.

A medida que el consumo de información externa continúa creciendo y la lealtad disminuye en Corea del Norte, las autoridades están concentrando sus medidas de consolidación nacional en la generación Jangmadang.

“Si se permite que la ideología imperialista y la infiltración cultural continúen, arruinará el sistema y provocará nuestro fin. La trágica realidad es que muchos estados socialistas se han derrumbado, y esta es una prueba [del peligro de la información externa]”, agregó el artículo de Rodong Sinmun.

“[Los imperialistas] hacen que los intercambios y la cooperación parezcan atractivos en apariencia, pero debajo de esto, hay recursos ocultos que se emprenden para hacer circular una ideología reaccionaria”.

Según testimonios de numerosos desertores, se dice que la relación comercial entre Corea del Norte y China, tanto formal como informal, es una fuente importante del llamado “viento capitalista”, que introduce productos extranjeros, información y contenido cultural en el Norte.

Los analistas dicen que uno de los propósitos del Complejo Industrial de Kaesong -un parque industrial previamente operado conjuntamente por Corea del Norte y Corea del Sur- era mostrar el estilo de vida surcoreano a los trabajadores norcoreanos, con la esperanza de que llegaran a creer que el sistema surcoreano era superior. La administración de Moon ha invitado al Norte a participar en otro tipo de programas de intercambio, pero el Norte todavía no lo ha aceptado.