Unification Media Group
Traducido por Josue de Juan
Fuente http://www.dailynk.com/english/read.php?num=14691&cataId=nk00100

Vivir silenciosamente y callado mientras vivo con mi casero es difícil, pero los momentos más difíciles son cuando pienso en el niño que dejé atrás en Corea del Norte y mi ciudad natal”, dijo un trabajador norcoreano en China a Unification Media Group.

Muchos norcoreanos cruzan la frontera hacia China para ganarse la vida para cuidar de sus familias. Trabajan lejos cada día, y aguantan con esperanzas de reunirse con sus familias en casa.

A veces pienso que no hay esperanza. Prefiero volver a casa y morir pacíficamente que morir trabajando así. Pero tengo que seguir ganando dinero para que mis hijos en Corea del Norte puedan vivir, y este pensamiento me impide volver a casa”, dijo la Sra. Kim (alias, 53), que trabaja como cuidadora en China.

“Mi hija se casó mientras yo estaba aquí; debe haber estado muy enfadada por no estar yo allí. Dio a luz a un niño, mi nieto, y yo ni siquiera lo he visto. Cuando estoy sola por la noche no puedo dejar de pensar en mi casa, y hay veces que sueño con irme a casa. Sin embargo, la perspectiva de regresar realmente y ganarse la vida allí es deprimente.”

Muchas de las mujeres de Corea del Norte trabajadoras de fábrica enviadas a las fábricas de costura chinas están cansadas de sus pesadas cargas de trabajo y sueñan con  regresar a casa. Un capataz chino-coreano de fábrica con sede en una fábrica de costura en Dandong señaló, “niñas de 19 y  20 años de edad, trabajan más de 12 horas al día sin ningún tipo de descanso, y es muy exigente. Estas muchachas están haciendo trabajo duro en una edad en que todavía son lo suficientemente jóvenes para ser vistas como el bebé de la casa por sus familias, y por lo tanto, a menudo dicen ‘Quiero volver a mis padres en Corea del Norte.’”

Sin embargo, es casi imposible que estos trabajadores vuelvan a casa antes del final de su período contratado. Tienen sus manos atadas, ya que necesitan pagar los préstamos personales para los sobornos que pagaron para ser enviados en el extranjero y los pagos de intereses acumulados.

Los trabajadores de Corea del Norte abandonan sus hogares y se enfrentan a difíciles colocaciones en países desconocidos, sabiendo que deben proveer para sus familias. La falta de oportunidades de ingresos en Corea del Norte atrae a los residentes a recurrir a oportunidades en China, donde por lo menos pueden esperar que se les pague por su trabajo. Ellos toman semejantes oportunidades duramente para cuidar de sus familias por amor y deber, y pasan muchas noches llenas de lágrimas pensando en su casa y en las personas que dejaron atrás.

“Los últimos trabajadores que llegaron nos dicen que la vida en Corea del Norte es peor que el año pasado. Escuchar estos comentarios me hace pensar que no podré regresar a casa este año,” dijo la Sra. Kim.

Muchos se fijan en esta mentalidad y algunos no han podido salir de China por más de 10 años. Una trabajadora vino a China cuando su hijo era un niño pequeño. Ahora va al ejército y no lo ha visto desde que se fue.

Cuando se le preguntó por qué no ha vuelto a Corea del Norte, se le dibujó una sonrisa agridulce y explicó, “He pensado en volver varias veces, pero la familia prefiere a alguien que gane y envíe dinero. No les gustaría nada que volviera a casa con las manos vacías.”

“Una mujer trabajadora en un restaurante que conocí supo que solo quedaba su madre después de que su padre y su hermano fallecieran”, dijo un hombre de negocios de Corea del Norte en un viaje de negocios temporal a China. “Tuve que hacer una llamada de vuelta a casa para ella una vez, y su madre me rogó que dejara que su hija quedara en China, incluso sólo un año más para ganar dinero. Su madre me dijo que le dijera a su hija que quedarse en China es lo mejor para su madre.”

La vida de los trabajadores de Corea del Norte se hace más difícil por la discriminación y la negligencia que experimentan. “Algunas personas estereotipan a los trabajadores de Corea del Norte como ladrones de manos ‘ágiles”, dijo un empresario chino-coreano que ayuda a trabajadores de Corea del Norte. Pero las únicas cosas que toman son hojas de sierra desgastadas que los chinos ya no usan y tiran. “Según el empresario, estas herramientas son difíciles de conseguir en Corea del Norte, los trabajadores se las llevan y las comparten con sus amigos en Corea del Norte.

“Hay preocupación cuando los trabajadores de Corea del Norte abren el frigorífico de los empleados para beber algo de sopa con su arroz. Se les regaña cuando abren la nevera sin el permiso de los trabajadores chinos. Los trabajadores chinos avergüenzan a sus homólogos norcoreanos por hacerlo”, añadió.

Un gerente de restaurantes norcoreano en Yanbian dijo que los trabajadores de Corea del Norte y China trabajan en el mismo restaurante, pero los trabajadores de Corea del Norte son discriminados y tratados como mendigos.

“Se sirven diferentes comidas en el trabajo y tienen áreas separadas de descanso. Un camarero de Corea del Norte brevemente entró y salió de una cocina para los empleados chinos. Poco después, el camarero fue acusado de robar ingredientes y fue tratado como un criminal. En el calor de la discusión por la acusación, los camareros enojados de Corea del Norte dijeron: “Estamos aquí haciendo lo que se nos pide que hagámos, no nos ignoren simplemente porque no hablamos chino”, dijo, concluyendo con la observación de que los norcoreanos sólo tienen recuerdos amargos cuando enfrentan rechazo y desprecio en los lugares de trabajo chinos.

Desde que las autoridades chinas comenzaron a cobrar fuertes multas por trabajadores ilegales de Corea del Norte que sobrepasaban sus visas, los trabajadores de Corea del Norte que deseaban abandonar China se encontraron en una situación difícil. “Las autoridades chinas comenzaron a imponer multas a los trabajadores que trabajaban más allá de su período de visas el año pasado. Aquellos que deseen regresar a Corea del Norte deben pagar una multa de 1.000 yuanes (aproximadamente 166.000 won surcoreanos) por cada mes que excedan su visa”, explicó la Sra. Kim.

“Alguien que yo conocía que se camino a Dandong para regresar a Corea del Norte, pero terminó volviendo. Se había excedido un año y le habían dicho que pagara 10.000 yuanes (aproximadamente 1.657.000 won surcoreanos) por las autoridades chinas. Estaba extremadamente decepcionada porque había ahorrado todo el dinero para ella y su familia. Tendría que entregar todos sus ahorros para pagar la multa. Ella estaba frustrada porque no podía volver a casa y sus multas crecerían cada día”.

Los duros interrogatorios ​​aguardan a los trabajadores que logran volver a casa. Según la Sra. Kim, los interrogatorios son sólo una táctica para recaudar más sobornos”. Una vez que regresan a Corea del Norte, se ven obligados a arrodillarse y ser interrogados  durante tres meses. Te preguntan sobre lo que hiciste en China, a quien conociste y si conociste a algún surcoreano”,  ella explicó.

“Tienes que llenar un formulario de investigación en las que tienes que detallar cómo has gastado tu dinero ganado en China, y esencialmente terminar escribiendo sobre cada experiencia que tuviste durante ese tiempo. La razón detrás del largo proceso de interrogatorio es exprimir más sobornos. Te ponen en libertad sólo después de pagar estos sobornos.”

* Traducido por Suki Son

* Editado por Lee Farrand