Por Seol Song Ah
Traducido por Josue de Juan
Fuente https://www.dailynk.com/english/read.php?num=14648&cataId=nk01500

Se ha informado de que muchos agricultores están abandonando las zonas agrícolas rurales y se están trasladando a las ciudades de Corea del Norte. Por causa de que la pobreza golpea el trabajo agricola, las oportunidades de empleo en las ciudades están causando la afluencia de personal.

Lee, un residente norcoreano de unos 50 años, trabajó anteriormente en una granja estatal en la provincia norcoreana de Pyongan durante toda su vida. Recientemente salió de su ciudad natal debido a una sensación de desesperanza que surge de oportunidades limitadas y problemas de desnutrición en curso, dijo una fuente en la provincia norteña de Pyongan a Daily NK el 26 de julio.

“Los residentes que viven en las zonas rurales comenzaron a salir para las ciudades desde hace unos años, y esta tendencia ha ido aumentando rápidamente. En el condado de Jongju, más de la mitad de los hombres jóvenes han dejado sus ciudades para encontrar trabajo en otras partes para poder alimentar a sus familias”, dijo.

“Las mujeres jóvenes también están yendose hacia a las ciudades para ganar dinero, las autoridades locales parecen incapaces de frenar esta afluencia”.

Mientras las noticias de que los granjeros ganaban cantidades considerables de dinero en las ciudades comenzaron a expandirse, los que permanecían en las áreas rurales han empezado a movilizarse.

“Al oír hablar de otras personas que conocían ganaban dinero en las ciudades y vivian en casas de cemento recién construidas en lugar de las típicas casas ocre, los habitantes de las zonas rurales antes terribles empezaron a cambiar de opinión sobre mudarse a la ciudad. Trabajando en sitios de construcción durante un mes en la ciudad ganaban lo mismo que lo que se puede ganar en una granja durante un año, lo que está haciendo que un número creciente de agricultores emigren en busca de trabajo”, señaló la fuente.

Otro paso que ha provocado esta ola de decisiones es el hecho de que las quejas sobre la estructura rígida de las granjas estatales. Las granjas estatales, a diferencia de las empresas de fábrica en las ciudades, no permiten a los agricultores participar en la actividad del mercado. Bajo órdenes específicas de seguir horarios estrictos en todo momento, los agricultores están obligados a participar en la agricultura colectiva a partir de la primavera. Esto es, según los informes, una de las principales causas de la mala calidad de vida de muchos agricultores.

“El volumen de arroz cosechado por la finca del condado de Jongju es menos de la mitad de la oferta prevista, y la mayor parte se envía al ejército, ya que hay muchos soldados estacionados en la provincia de Pyongan del Norte. Los residentes de estas zonas no pueden acceder en actividades de mercado como los residentes en las ciudades, no pueden escapar del ciclo de pobreza por mucho que lo intenten”, dijo la fuente.

La corrupción generalizada entre los funcionarios locales también está desempeñando su papel. Los residentes locales están exasperados por las acciones corruptas de los funcionarios, pero como no pueden expresar abiertamente sus sentir, en su lugar lo demuestran dejando la región.

“Recientemente, se vio que el presidente del partido del condado de Jongju tenía reservas considerables de secado de arroz en una estera de cañas en su jardín delantero.” Los residentes se quejaron de que “si seguimos órdenes del estado, sólo sirve para hacer a los funcionarios más ricos, y los agricultores como nosotros no podemos ni siquiera darnos el lujo de comer sobras de tofu”, dijo una fuente independiente en la provincia de Pyongan del Norte.

La creciente migración hacia las ciudades de Corea del Norte pone de relieve las recientes grietas en la capacidad del régimen para impedir la libertad de movimiento y la elección de la ocupación.

Ambas fuentes informaron que a medida que la producción de patata ha disminuido debido a la grave sequía, el número de agricultores que se trasladan a las ciudades para trabajar ha aumentado dramáticamente.

* Traducido por Yejie Kim
* Editado por Lee Farrand