…y no estamos politizados”. Es lo que me dijo hace unas semanas un responsable de Travel Corea en comentarios que hice en mi cuenta de twitter (cuenta que he dado de baja). El personaje me insistió que su trabajo era dar facilidad de entrada a occidentales al Reino Ermitaño y que no estaban ahí para tener o dar o posicionarse políticamente, si accedéis a su cuenta no solo veréis que siguen a personas normales, sino al infame Alejandro Cao de Benós creador de la Korean Frienship Association (Asociación de Amigos de Corea [del Norte]), al Comisario de dicha asociación Trever Aritz, a la cuenta propagandística Corea Del Norte Hoy. 

No sólo eso, como compañía de viajes que ofrece itinerarios no deja lugar a dudas en sus twits que Corea del Norte no es lo que los medios nos cuentan, sino que tienes que visitarlo, verlo por ti mismo, que no es imposible entrar, que te deshagas de los mitos…

En la Alemania de la época nazi muchas compañías hicieron negocios con beneficios bastante amplios ofreciendo productos o creando nuevos para el régimen terrorista  y dictatorial de Hitler, forzando incluso a decenas de miles a trabajar.

Hoy varios artículos (aquí y aquí) habla precisamente de cómo las agencias de viajes están financiando al régimen del dictador Kim Jong-un organizando viajes turísticos a Corea del Norte, alquilando a empresas o viajes de novios.

Y lo peor es que muchos periodistas van a Corea del Norte porque prácticamente es muy exótico ser un enviado a Asia y pisar uno de los países no solo aislados sino claustrofóbico  del mundo crea como una especie de estatus por haber estado en un país peligroso, engordando las arcas del régimen pagando sumas de dinero considerables por ser periodistas, todo para que nos den una visión estrecha de lo que realmente sucede en el país.

Aconsejo leer las traducciones que hago de Daily NK, Rimjing-gang, Radio Free Asia y los reportes de Elizabeth Shim sobre lo que realmente ocurre dentro de Corea del Norte, sin la propaganda enfermiza de los pro-gobierno, ni la vista corta de los periodistas que creen que por haber visitado Pyongyang han visto todo.

El gobierno de Corea del Norte se financia a través del turismo. Deberían ilegalizar y cerrar las empresas que hagan este tipo de viajes.